Del 6 al 29 de agosto, 20 jóvenes participaron en una nueva experiencia de voluntariado internacional en NPH República Dominicana, impulsada por Fundación Mapfre y Fundación NPH.

Durante el mes de agosto, un grupo de jóvenes de distintos se desplazó hasta NPH República Dominicana para participar en una nueva experiencia de voluntariado junto a NPH. Del 6 al 29 de agosto, 16 jóvenes procedentes de diferentes puntos de España, dos de Lisboa, uno de Bogotá y otro de São Paulo compartieron trabajo, convivencia y tiempo con la comunidad de NPH en República Dominicana.
Esta iniciativa se desarrolla por tercer año consecutivo gracias a la alianza entre Fundación Mapfre y Fundación NPH, que permite que jóvenes vinculados a Fundación Mapfre conozcan de primera mano el trabajo que se desarrolla en los programas de NPH y colaboren en distintas actividades junto a los equipos locales.
La experiencia combina participación en tareas de apoyo al programa, convivencia con la comunidad y conocimiento de la realidad social del país, siempre desde el respeto hacia las personas y comunidades con las que se trabaja.
Una experiencia de voluntariado compartida
Durante su estancia, el grupo participó en diferentes actividades en las instalaciones de NPH. Entre ellas, colaboraron en trabajos de construcción y mejora de la escuela, ayudando a acondicionar los espacios educativos.
También participaron en la cocina, preparando alimentos junto al equipo, y aprendieron a elaborar trapeadores, una actividad práctica que forma parte de las tareas cotidianas del programa.
Uno de los trabajos que realizaron fue la pintura de la cancha deportiva, una actividad que compartieron con los trabajadores de locales de Fundación Mapfre en República Dominicana. Este encuentro permitió unir a los jóvenes que viajaron desde distintos países con personas voluntarias que colaboran habitualmente con Mapfre en el país.
Más allá de las tareas concretas, esta experiencia permitió conocer de cerca el día a día de NPH y colaborar junto a las personas que forman parte de la comunidad.
Carlos, otro de los jóvenes, resume su experiencia desde la perspectiva del trabajo compartido: “Lo que estamos haciendo aquí es colaborar con todos los empleados y los niños que viven aquí para desarrollar un lugar mejor y para hacer un ambiente más cálido para todo el mundo.”

Conociendo otras realidades de la comunidad
El voluntariado también salió de las instalaciones de NPH para acercarse a otras comunidades con las que trabaja la organización.
Durante estos días, el grupo visitó algunos bateyes donde participó en la distribución de juguetes y colaboró en la instalación de postes de luz. Estas actividades permitieron conocer otros contextos y acercarse a algunas de las comunidades que forman parte del entorno de trabajo de NPH en República Dominicana.
El programa incluyó también una visita a las oficinas de Fundación Mapfre en Santo Domingo, donde el grupo pudo conocer más de cerca la labor de la entidad y compartir con sus equipos.
Estas actividades se combinaron con momentos de convivencia y conocimiento de la cultura dominicana, incluyendo algunos espacios de turismo por Santo Domingo.


Tiempo para compartir con los niños y niñas
Una parte fundamental de la experiencia tuvo lugar cada tarde, cuando los jóvenes tenían la oportunidad de compartir tiempo con los niños, niñas y jóvenes de NPH.
Juegos, conversaciones y momentos cotidianos permitieron crear vínculos durante las semanas de convivencia. Para muchos de los participantes, estos momentos fueron tan importantes como las propias tareas de voluntariado.
Delia, una de las jóvenes procedentes de Madrid, destaca especialmente la acogida que recibió durante su estancia: “Los niños son supermajos, la gente que hay por aquí también y no me quiero ir, la verdad. Estoy contentísima.”
Para María, la experiencia también supuso enfrentarse a una realidad diferente a la que conocía y reflexionar sobre ella: “Esta experiencia está pareciendo muy chocante, pero a la vez creo que es muy necesario para ver lo afortunados que somos y para poder ayudar al resto a que también lo sean.”


Una experiencia internacional que sigue creciendo
La edición de 2026 consolida una iniciativa que comenzó hace tres años como parte de la colaboración entre Fundación Mapfre y Fundación NPH.
Este año, el grupo ha crecido y se ha convertido además en una experiencia más internacional, con participantes procedentes de España, Portugal, Colombia y Brasil.
Para Álvaro, la posibilidad de vivir esta experiencia lejos de su entorno habitual ha sido especialmente significativa:
“Me está pareciendo una experiencia inolvidable, sobre todo por el hecho de que nunca he venido tan lejos, nunca he venido a un país tan alejado de España y he encontrado un ambiente tan diferente y una perspectiva tan diferente a lo que vivimos en nuestro día a día.”
El joven también destaca lo aprendido durante la convivencia con la comunidad: “Necesitas salir y ver de verdad esta realidad para abrirte la mente”, explica, al tiempo que reconoce todo lo que ha recibido de los niños y niñas durante su estancia.

Una alianza basada en el compromiso
La colaboración entre Fundación Mapfre y Fundación NPH cuenta con una trayectoria de más de 15 años. Durante este tiempo, el apoyo de Fundación Mapfre ha contribuido a diferentes programas de NPH en América Latina, incluyendo iniciativas educativas, sanitarias y nutricionales.
El voluntariado internacional se suma a esta colaboración, creando un espacio para que jóvenes vinculados a Fundación Mapfre puedan conocer el trabajo de NPH, participar en actividades concretas y acercarse a las comunidades desde la convivencia y el respeto.
Desde Fundación NPH agradecemos a Fundación Mapfre, a los equipos locales y a todas las personas voluntarias que han participado en esta tercera edición por su compromiso y disposición para colaborar durante estas semanas.
Porque la cooperación también se construye compartiendo tiempo, conocimiento y responsabilidades.



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