Ángel, Jerson y Diego, de NPH Guatemala; Cristian, de NPH El Salvador; y Vicky, de NPH México, han vivido una experiencia única en Barcelona gracias a las becas otorgadas por Fundación Marcet en el marco de la Copa NPH Un Gol por la Paz. Durante dos semanas, los cinco jóvenes han entrenado en la academia, han conocido una nueva cultura y han descubierto todo lo que pueden seguir alcanzando a través del deporte y la educación.
Para cinco jóvenes de los programas de NPH en América Latina, el fútbol ha sido mucho más que un deporte durante las últimas semanas. Ha sido el punto de partida de una experiencia que les ha llevado desde Guatemala, El Salvador y México hasta Barcelona.
Ángel, Jerson y Diego viajaron desde NPH Guatemala; Cristian lo hizo desde NPH El Salvador; y Vicky, con 20 años, se convirtió en la primera mujer de NPH México en recibir una de estas becas.
La oportunidad llegó de la mano de Fundación Marcet, que cada año selecciona a jóvenes participantes de la Copa NPH Un Gol por la Paz para ofrecerles una experiencia de formación deportiva en Barcelona. El torneo reúne a jóvenes de los distintos programas de NPH en América Latina y combina fútbol, convivencia y espacios de desarrollo personal.
De un torneo en América Latina a los campos de entrenamiento de Barcelona
La entrega de las becas 2026 tuvo lugar durante la Copa NPH Un Gol por la Paz que en 2025 se celebró en NPH El Salvador, un torneo que va mucho más allá de la competición. A través del deporte, NPH crea espacios donde jóvenes de distintos países pueden convivir, desarrollar habilidades y reforzar valores como el respeto, el liderazgo, la inclusión y la equidad de género.
Para Ángel, recibir la noticia supuso hacer realidad un sueño que tenía desde niño: “He podido cumplir uno de mis grandes sueños que he tenido desde muy niño: conocer el estadio del Barcelona y el museo”.
Ángel recuerda especialmente la emoción de estar en un lugar donde jugaron algunos de sus referentes futbolísticos. Para él, la experiencia ha sido posible gracias a la combinación entre NPH, Un Gol por la Paz y la beca de Marcet.
Para Jerson, de 18 años, la experiencia comenzó incluso antes de llegar a la academia. Durante los primeros días en Barcelona fue acogido por su madrina de NPH, quien lo apadrina desde hace varios años, y con la que pudo conocer la ciudad, compartir su día a día y descubrir parte de su cultura y gastronomía. “Vengo a cumplir un sueño que es jugar fútbol en Barcelona, entrenar en Barcelona.”
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Aprender dentro y fuera del campo
Las dos semanas en Marcet han supuesto también un reto. Los jóvenes se han enfrentado a un sistema de entrenamiento diferente, con un alto nivel de exigencia y una rutina intensa.
Ángel explica que los primeros días fueron especialmente exigentes físicamente. Los entrenamientos de mañana, los partidos y las actividades de la tarde les obligaron a adaptarse rápidamente a nuevos horarios y dinámicas.
Pero precisamente ahí está una parte importante del valor de la experiencia.
Los jóvenes destacan especialmente la forma de trabajar de los entrenadores y mentores de Marcet. No se trata únicamente de mejorar aspectos técnicos del juego, sino de aprender a observar, tomar decisiones y entender qué hay detrás de cada acción dentro del campo.
“Te dicen todo en el momento, te corrigen y te ayudan”, explica Diego, destacando cómo los entrenadores les ayudan a comprender para qué sirve cada ejercicio y cómo pueden trasladar lo aprendido a un partido.
La convivencia con jóvenes de otros países también ha sido parte del aprendizaje. Durante los entrenamientos han compartido espacios con chicos y chicas que hablan otros idiomas y proceden de contextos diferentes.
Para Ángel, esta diversidad ha sido una oportunidad para aprender a comunicarse y adaptarse a nuevas personas y situaciones.

Vicky: abrir camino para más jóvenes
Esta edición tiene además un significado especial. Vicky, de NPH México, es la primera mujer becada dentro de esta iniciativa.
Su incorporación representa un paso más en la apuesta por ampliar las oportunidades de participación de las jóvenes en el deporte y, especialmente, en el fútbol.
Para Carolina Marcet, miembro de la dirección de Marcet, ofrecer esta oportunidad a Vicky forma parte de una evolución natural de la colaboración con NPH y del propio compromiso de la academia con el fútbol femenino.
“¿Por qué no dar también la oportunidad a una chica? Ya que el fútbol no es solo de hombres.”, explica Carolina. La apuesta responde a una idea sencilla: el talento y las oportunidades deportivas no deberían estar condicionados por el género.
La presencia de Vicky también abre una puerta para que otras jóvenes puedan imaginarse ocupando ese mismo espacio en el futuro.
Una experiencia que deja huella
Para Carolina, este segundo año de colaboración ha permitido consolidar una relación que va más allá de una beca deportiva.
Desde Marcet destacan especialmente la ilusión con la que llegan los jóvenes de NPH, así como los valores que aportan al grupo: esfuerzo, resiliencia y capacidad de adaptación.
“Son un ejemplo para el resto de chicos”, señala Carolina al hablar de los jóvenes becados.
Para los cinco jóvenes, la experiencia también deja aprendizajes que van más allá de los entrenamientos.
Ángel lo resume así: gracias a Marcet y NPH ha podido acceder a un entrenamiento profesional y seguir desarrollando una parte fundamental de su vida: el fútbol.

Cinco historias, una misma oportunidad
Ángel, Jerson, Diego, Cristian y Vicky tienen edades y procedencias diferentes. Ángel tiene 17 años, Jerson 18, Diego 16, Cristian 16 y Vicky 20. Llegan de tres programas diferentes de NPH y cada uno vive el fútbol desde su propia historia.
Pero durante estas semanas han compartido algo más que un campo de entrenamiento: una oportunidad para aprender, conocer otras realidades y seguir construyendo su propio camino.
La colaboración entre NPH y Fundación Marcet demuestra cómo el deporte puede convertirse en una herramienta para generar oportunidades y acompañar a jóvenes en su desarrollo.
Y esta historia no termina con el regreso a sus países. Lo aprendido en Barcelona puede acompañarles en sus próximos pasos, tanto dentro como fuera del campo.
Apoyar oportunidades para jóvenes
Experiencias como esta son posibles gracias a las alianzas que permiten a NPH ampliar las oportunidades de formación, desarrollo y participación para jóvenes de sus programas.



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