Este verano, Podología Sin Fronteras dio un paso histórico en su labor de cooperación sanitaria: cruzó fronteras desde Honduras, donde lleva años colaborando con NPH, hacia Guatemala. Durante una semana intensiva, siete podólogos españoles trabajaron junto al equipo del Hospital Pedro de Bethancourt en Antigua para establecer un modelo de atención quirúrgica que abra puertas a pacientes que, de otra forma, no tendrían acceso a estos tratamientos.

Después de muchos años desarrollando brigadas médicas en Honduras, este verano Podología Sin Fronteras (PSF) ha dado un nuevo paso en su labor de cooperación sanitaria con una primera expedición a Guatemala.
«En cooperación internacional los recursos son importantes, pero las personas lo son mucho más«, señala el equipo de la brigada. Y es precisamente eso lo que encontraron en Guatemala: profesionales de la salud dispuestos a colaborar, formarse y resolver desafíos conjuntamente.
Resultados en el Hospital Pedro de Bethancourt
La semana de trabajo incluyó intervenciones quirúrgicas de diversa complejidad: patologías de antepié y retropié; realizadas por los podólogos españoles en coordinación directa con el equipo de Cirugía Ortopédica y Traumatología del hospital.
«Desde el primer momento encontramos algo que hizo todo mucho más fácil: la enorme profesionalidad y calidad humana de los sanitarios guatemaltecos.«-explican desde PSF.
Paralelamente, una parte del grupo pudo desarrollar en Ciudad de Guatemala un curso de cirugía ungueal dirigido a médicos de distintas especialidades. Esta actividad les permitió compartir conocimientos y contribuir a la formación continuada de profesionales interesados en este tipo de cirugía.


Más allá de la técnica médica
Lo que sucedió en Guatemala durante esa semana fue, en esencia, el encuentro de profesionales con un objetivo común. La brigada de podólogos fue un equipo que se unió a otros profesionales locales para resolver problemas concretos.
Los pacientes que accedieron a tratamientos de cirugía del pie, la formación que recibieron médicos guatemaltecos y el modelo piloto establecido en el hospital constituyen el legado tangible de este viaje. Pero hay algo más: la confirmación de que la cooperación sanitaria internacional funciona cuando se construye sobre confianza, respeto profesional y objetivos compartidos.


Alianzas que suman
Lo que muchos desconocen es que estas expediciones funcionan gracias a redes de apoyo bien tejidas.
«Queremos expresar nuestro agradecimiento al Hospital Pedro de Bethancourt por abrirnos sus puertas y hacernos sentir parte de su equipo desde el primer día. También a la doctora Vivian Tecú, a Marta Gárate y a Alejandrina, cuya dedicación, capacidad de organización y cercanía fueron fundamentales para que todo pudiera desarrollarse con normalidad«- destacan desde PSF
A través de la ONG Iberia Mano a Mano, aliada estratégica de NPH, fue posible transportar maletas con material quirúrgico adicional. Este recurso logístico resultó fundamental para ampliar la cobertura de intervenciones y garantizar que el equipo tuviera a su disposición todas las herramientas necesarias para trabajar en diferentes contextos.
Nuestro agradecimiento se extiende también a las empresas colaboradoras que donaron material quirúrgico, a todas las personas que apoyan el trabajo de Podología Sin Fronteras y a quienes, desde España y Guatemala, hicieron posible esta primera experiencia.
«Y, por supuesto, queremos agradecer a la Fundación NPH el apoyo y la cercanía que siempre ha demostrado hacia nuestra asociación. Aunque en esta ocasión nuestra actividad se desarrolló en Guatemala, la relación construida durante tantos años de trabajo conjunto en Honduras ha sido fundamental para seguir tendiendo puentes y creando nuevas oportunidades de cooperación.«

Un comienzo con futuro
«Nos llevamos el recuerdo de los pacientes, de los profesionales que nos acompañaron y de un país que nos recibió con los brazos abiertos«, escriben desde Podología Sin Fronteras.
Esta primera misión en Guatemala marca el inicio de una colaboración que NPH ha venido facilitando desde su experiencia acumulada. Es el resultado de años de trabajo conjunto, de puertas abiertas y de la certeza de que las alianzas estratégicas con equipos médicos especializados amplían significativamente nuestro impacto en la región.
Porque la cooperación sanitaria no es una acción puntual: es la construcción de estructuras sostenibles que permitan que profesionales y organizaciones trabajen juntos, de forma permanente, mejorando el acceso a cuidados de calidad para quienes lo necesitan.



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