Cuando Vicky llegó a NPH México tenía alrededor de siete años y hablaba mixteco, no español. Allí encontró una oportunidad para estudiar, descubrir sus capacidades y desarrollar su pasión por el fútbol. Hoy, con 20 años, se prepara para comenzar la universidad y tiene claro que quiere ser abogada para defender a quienes más lo necesitan.
De pequeña, Vicky ya tenía claro que quería salir, jugar y descubrir cosas nuevas. En su comunidad, recuerda que las niñas tenían unas expectativas diferentes a las de los niños. “Allá están acostumbrados a que las mujeres tenemos que estar ayudando en casa, a estar con los hermanos.”
Pero ella prefería estar fuera jugando con los chicos. De hecho, empezó a jugar con una pelota mucho antes de saber que aquello que hacía tenía un nombre: fútbol. “Yo no sabía que era fútbol, pero sí sabía que pateaba una pelota.”
Su llegada a NPH también fue fruto de esa determinación. Uno de sus tíos había encontrado en NPH una oportunidad para continuar estudiando y, después de adaptarse, aprender español y conocer el programa, animó a su familia a que sus hijos también pudieran estudiar allí.
Vicky insistió en ir, aunque su padre pensaba que era demasiado pequeña. “Yo le dije a mi papá: no, yo también me quiero ir y estudiar”
Finalmente, con siete años, llegó a NPH México junto a sus hermanos.
Empezar de nuevo en NPH Mexico
La llegada no fue sencilla. No hablaba español y todo era diferente: el entorno, las costumbres e incluso la comida.
“Llegué sin hablar el español, o sea, yo hablaba mi lengua indígena que se llama mixteco.”
Al principio le costaba comunicarse, pero recibió apoyo para aprender español y ponerse al día en sus estudios. Poco a poco, fue encontrando su lugar. “Al principio me daban clases extras para poder aprender un poquito más rápido el español”
Su curiosidad también hizo el resto. En NPH descubrió diferentes actividades: natación, estudiantina, talleres creativos, baloncesto, voleibol y fútbol. Probó prácticamente todas, pero terminó quedándose con una. “Pasé por todos los talleres, pero entonces me acabé decidiendo por el fútbol.”
Y allí empezó una parte fundamental de su historia.

El fútbol la enseñó a confiar en sí misma
Cuando comenzó a entrenar, Vicky era la única chica del equipo. Pero eso no la frenó. Ya estaba acostumbrada a jugar con niños y entendía aquella diferencia como una oportunidad para seguir aprendiendo.
“Para mí jugar con hombres era adquirir más conocimientos… seguir exigiéndome para seguir mejorando.”
Su entrenador pronto vio su talento. Después de apenas unos entrenamientos, la hizo participar en un partido aunque todavía no conocía bien las reglas. Vicky recuerda que comenzó a quitar balones y el entrenador le dijo: “Es que eres muy buena.”
Con los años, el fútbol se convirtió en mucho más que un deporte. Le enseñó a trabajar con otras personas, a aceptar las derrotas y a seguir adelante. También le dio un espacio para desarrollar su liderazgo: llegó a ser capitana del equipo.
Cuando perdían, no quería que sus compañeras se culparan unas a otras. “No hay que hablar mal, porque para mí es un aprendizaje para nosotros. Hay veces que nos toca perder, pero también habrá veces que ganemos.”
Y cuando alguna compañera fallaba, su respuesta era animarla: “No te preocupes, inténtalo. Te va a caer, aunque sean dos veces o tres veces las que sean necesarias.”
Son aprendizajes que, para Vicky, han trascendido el terreno de juego. El fútbol le enseñó el valor del respeto, el compañerismo y la importancia de apoyar a los demás.

Una educación que abre caminos
La historia de Vicky muestra que la educación no consiste únicamente en acudir a la escuela. Para ella, NPH fue también el lugar donde pudo probar actividades, asumir responsabilidades, descubrir capacidades y empezar a imaginar su futuro.
Después de completar su etapa educativa, realizó un año de servicio acompañando a otras niñas de secundaria. “Era como enseñarles a estudiar, cuidarlas que coman bien, que no se lastimen, hacer actividades con ellas.”
Para Vicky, aquel año tenía un significado especial: “Era como un año para agradecer a NPH de todo lo que nos ha dado.”
Ahora está preparada para dar el siguiente paso: estudiar en la universidad y construir su propia vida independiente.
“Quiero estudiar Derecho para ser abogada”
Vicky tiene claro qué quiere hacer con las oportunidades que ha recibido. “Quiero estudiar Derecho… para ser abogada.”
Su motivación está muy relacionada con su propia experiencia. Haber llegado a NPH sin hablar español le hizo comprender las dificultades que pueden vivir las personas cuando no conocen el idioma o sus propios derechos.
“Me gustaría defender a las personas que no saben lo que están haciendo por no comprender bien el idioma.” – y añade – “Para que otras personas que tienen poder no abusen de las que no tienen.”
El objetivo de Vicky es que nadie tenga que enfrentarse a una situación de desventaja simplemente por no comprender un documento, no conocer sus derechos o no poder comunicarse.

LEE EL TESTIMONIO COMPLETO DE LOS JÓVENES BECADOS EN BARCELONA >
Una oportunidad que llegó a través del fútbol
En este camino también ha habido nuevas oportunidades. Vicky fue seleccionada para participar en el Torneo de futbol internacional de NPH que se celebró en NPH El Salvador en 2025 y, posteriormente, llegó la oportunidad de viajar a Barcelona vinculada al fútbol con una beca de Fundación Marcet.
Ser la primera mujer seleccionada para esta experiencia fue especialmente significativo para ella. Pero Vicky entiendió este viaje como una consecuencia de todo el camino recorrido, no como el punto de partida.
“Yo no sabía que iba a venir aquí, entonces se me vino la oportunidad por mis esfuerzos que he hecho.”
Y ese es precisamente el mensaje que quiere transmitir a otras niñas que disfrutan del fútbol: “Que no les importe los comentarios que dicen de ellas, que no se rindan y que sigan echándole ganas.”
Porque su propia historia demuestra que las oportunidades también se construyen con perseverancia, aprendizaje y confianza en una misma.



Organización de la Sociedad Civil de las Naciones Unidas