Una familia desolada por el terremoto

Jean Max cuenta del sufrimiento de su familia

Jean Max
Jean Max

Jean Max es un joven radiólogo que estudió medicina con especialidad en radiología con una beca procedente de la fundación NPH en España, con fondos que se recibieron durante el terremoto del 2010 en Haití. Jean Max estaba decidido a ayudar a su país, pero quería estar preparado para hacerlo, así que decidió estudiar en una de las pocas universidades que quedaron en pie en Puerto Príncipe tras esta catástrofe humanitaria.

Hace unos años que trabaja como radiólogo en Puerto Príncipe, desde el St. Damien Pediatric hospital, interpretando y ofreciendo diagnósticos en el área de maternidad y ginecología, entre otras áreas. Se siente feliz de poder contribuir a mejorar las condiciones de vida de su país.

Jean Max ha sufrido en primera persona lo que muchos haitianos han experimentado tras el terremoto del pasado 14 de agosto, la angustia de saber si una parte de su familia que vivía en el sud oeste del país había sobrevivido al seísmo, concretamente en la zona de Les Cayes, pero en el campo, en Perenie.

La pérdida de todo

Casa de la familia de Jean Max
Casa de la familia de Jean Max

Las primeras noticias que recibió fueron que sus tíos habían perdido su casa, así como sus pertenencias personales, todo cuanto habían cosechado durante su vida. Jean Max recibió la noticia del fallecimiento de un tío suyo durante el terremoto.

Un gang impide la visita

Días más tarde, decidió desplazarse junto a un primo y un tío suyo a Perenie, para visitar y apoyar a su familia, pero no pudo alcanzar a verlos, debido a la presencia de un gang que controla la ruta terrestre a Les Cayes, a nivel de Martissant. “Nos impidieron el paso a la zona damnificada, donde se encuentra mi familia, una verdadera catástrofe”, explica Jean Max.

Tras comunicarse con ellos por teléfono, ha podido comprobar, con las imágenes que le han enviado por WhatsApp, que su familia lo ha perdido todo: vivienda, jardín, animales, y enseres personales.

Casa destrozada de la familia de Jean Max
Casa de la familia de Jean Max

Necesitan un refugio donde vivir y resguardarse de las tormentas tropicales, sábanas, una nueva casa, y todo lo necesario para recuperar su vida. Emocionalmente han sufrido la pérdida de un ser querido, y esto lo tendrán que gestionar como puedan en estos momentos de emergencia humanitaria.

La ayuda todavía por llegar

Se encuentran sobreviviendo en el campo, en la zona de Perenie, una zona aislada de la ayuda internacional ya que esta está llegando, pero principalmente a las grandes ciudades, como Jeremies y Les Cayes.

Esperan que NPH Haití pueda apoyarlos a recuperar su trágica situación personal, provocada por el terremoto del pasado 14 de agosto. NPH Haití está evaluando la situación en la que se encuentran decenas de familias como las de Jean Max, para llevar nuestra ayuda con la máxima celeridad posible, dadas las circunstancias.

Más de 1.5 millones de damnificados siguen viviendo situaciones dramáticas similares, y están esperando nuestra ayuda.

Relato de un testigo ocular

Entrega de suministros médicos

El padre Enzo es sacerdote pasionista, quien vivió 5 años en Haití a partir del 2014, para ofrecer asistencia espiritual y programas de formación a los niños, jóvenes y familias más vulnerables de Haití. Colaboraba muy activamente con la Fundación St. Luke y NPH Haití. A raíz del terremoto regresó a Haití para ayudar a los damnificados por el seísmo.

Queridos amigos,

Como todos sabéis, el pasado 14 de agosto, el suroeste de Haití fue golpeado por un terremoto de magnitud 7,2. Inmediatamente empaqué mis cosas y tomé el primer vuelo disponible para bajar y tratar de dar asistencia a este país que ha sido mi hogar durante 6 años.

Padre Enzo con un niño haitiano

El 16 de agosto, junto con el padre Rick Frechette, un sacerdote, un médico y miembros haitianos de la Fundación San Luke para Haití, fuimos a la zona de Les Cayes para evaluar la situación y entregar suministros médicos a los heridos.

Bloqueos de calles por gangs

El viaje en sí fue un reto. Desde Puerto Príncipe hasta Les Cayes hay que conducir a través de Martissant, una zona controlada por gangs. Parece una zona de guerra, con coches quemados bloqueando las calles, y vehículos blindados de la policía a lo largo de la carretera principal intentando proteger el paso.

«Somos víctimas»

Una vez que pasamos Martissant, pensamos que el resto del viaje iba a ser seguro. En cambio, nos encontramos con otros tres bloqueos de carretera hechos con ramas y piedras en Aquin, Saint-Luis-du-Sud y Cavaillon. Hombres armados con carteles que decían «nou se victim» (somos víctimas) rodearon nuestros coches en busca de comida y dinero.

Aunque pudimos pasar porque vieron que sólo llevábamos material médico, no se permitió el paso a los vehículos de la OMS y el UNICEF.

En cada control de carretera nos deteníamos y caminábamos para hablar con cada grupo y escuchar sus necesidades y razones. No es fácil de explicar, pero uno de los puntos principales era que toda la ayuda va siempre a los principales centros urbanos y apenas llega a los lugares remotos.

Un grito desesperado

Intentamos decirles que esta forma de actuar no es ciertamente la solución, pero pude entender su grito desesperado y les prometimos que intentaríamos ayudar a los afectados por el terremoto también en esas zonas más rurales.

Devastación en el campo

El cartel «nou se victim» sigue presente en mi mente. Después de llegar a Les Cayes y entregar material médico a las clínicas locales, decidimos adentrarnos en las montañas hasta llegar a lugares a los que sólo se puede llegar en mula o a pie. Mientras atravesábamos las montañas nos dimos cuenta de lo fácil que es dejarse engañar por lo que parece desde la carretera principal y los centros. Nos encontramos con lugares en los que el terremoto y la tormenta han provocado desprendimientos en las casas mal construidas (normalmente hechas sólo con algo de madera y barro), están totalmente destruidas y arrastradas por la corriente, y, lo que es más sorprendente, vimos de primera mano las numerosas víctimas y heridos entre los habitantes.

También me conmovió la historia de una niña que quedó enterrada en los escombros hasta el cuello y cómo los vecinos pudieron sacarla con las manos desnudas bajo la lluvia torrencial.

Lo que más necesitan y desean con urgencia es un techo.

Padre Enzo

Al hablar con muchas personas nos dimos cuenta de que lo que más necesitan y desean con urgencia es un techo. En estas situaciones, el enfoque más humanitario de la ayuda no es necesariamente médico, y no se trata de construir ciudades de tiendas de campaña, sino de ayudarles a poner techos a sus casas existentes.

También he estado en contacto diario con monseñor Decoste, obispo de Jeremie, y he podido visitarle, así como más lugares afectados por el terremoto.

Serví aquí durante dos años para ayudar después del huracán Mathew en 2016 y me rompió el corazón ver cómo todo parecía como si las cosas volvieran a su sitio después de ese huracán.

Muchas iglesias, centros parroquiales, escuelas y clínicas quedaron completamente destruidas.

El Obispo está buscando la manera de reconstruirlos porque estos lugares son más que lugares de culto, de atención a los enfermos y de educación: son signos de esperanza que fomentan la solidaridad entre los ciudadanos y les permiten sobrevivir y prosperar por sí mismos.

Quiero expresar mi profunda gratitud a quienes se pusieron en contacto conmigo para preguntarme por la situación y asegurarme sus oraciones.

Los haitianos no se rinden

A pesar de la nueva ola de COVID, del asesinato del presidente, de la escalada de la delincuencia y los secuestros, del cansancio económico por el alto coste de la vida, del terremoto, de la tormenta tropical, nuestros hermanos y hermanas haitianos nunca se rinden y siempre me sorprende su esperanza y su gratitud hacia Dios.

Con la pérdida de sus hogares y de sus vidas, a la pregunta «¿Cómo estás?», su respuesta es siempre «Gras a Dye» (Gracias a Dios). A veces podemos olvidar lo bendecidos que somos y que debemos estar agradecidos a Dios.

Estoy seguro de que una muy buena manera sería ayudando a nuestros hermanos y hermanas haitianos.

¡Paz!

Padre Enzo

Tu ayuda a los damnificados

Seguimos atendiendo a los heridos por el terremoto

Las dificultades son muy adversas para hacer llegar la ayuda a los damnificados por el terremoto, y las causas son diversas: carreteras y puentes derrumbados o en muy mal estado dificultan el acceso a las zonas más afectadas.

Bebé herido recibiendo atención de NPH

La presencia de gangs, dispersos por la capital, Puerto Príncipe, y en las zonas donde hay más damnificados, Jeremies y Les Cayes, suponen una dificultad añadida. Por último, la tormenta Grace que está azotando la zona del sudoeste del país, dificulta la ayuda humanitaria.

A pesar de las difíciles circunstancias adversas, estamos haciendo llegar las donaciones que nos llegan desde España, a través de nuestra organización local, NPH Haití, que está también vinculada con la Fundación St. Luke.

Atención a plazo corto y largo

Hemos podido acceder al sud oeste del país, el epicentro del terremoto, vía terrestre (con vehículos preparados para soportar dificultoso) y por mar. Hemos podido atender a los enfermos, a los heridos, con medicinas, suministros médicos, agua, alimentos, abrigo, apoyo psicológico, etc.

Tu ayuda, camino a los damnificados

Al mismo tiempo, preparamos un plan de ayuda para los afectados, a medio largo plazo (reconstrucción de viviendas, sembrar semillas y reconstruir el campo como forma de vida perdurable para los afectados). Hemos atendido a las personas afectadas que nos hemos ido encontrando por el camino, y en la zona más damnificada.

Los haitianos son un pueblo acostumbrado al sufrimiento y a sostener la esperanza, pero necesitan de nuestro apoyo ante esta nueva catástrofe humanitaria.

Personal local comprometido con su país

Nuestras entidades locales (NPH Haití y la Fundación St. Luke) están compuestas por personal local haitiano, profesional y humano, con un alto nivel de compromiso con su país y sus comunidades.

Anciano herido
Necesitados de todas las edades reciben ayuda de NPH

Cuenta con la experiencia necesaria sobre el terreno, 35 años desarrollando programas de educación, salud, nutrición y desarrollo comunitario, sin olvidar las emergencias humanitarias, que mejoran la vida de más de 100.000 haitianos cada año.

El personal que integra NPH Haití y la Fundación St. Luke, lo componen haitianos que hablan la lengua oficial del país, francés y creole. Esto que facilita enormemente la comunicación con las comunidades que están sufriendo las consecuencias del terremoto, la atención sobre los enfermos, los heridos, los damnificados, pudiendo apoyar y acompañar a las familias que han perdido a seres queridos y que necesitan de nuestra comprensión. Pero hablar la lengua local permite planificar las ayudas de hoy y las del mañana.

El personal de NPH y la Fundación St. Luke, ha demostrado en estos 35 años de presencia en Haití, un compromiso con el pueblo de Haití, que ha permitido un reconocimiento de la propia comunidad haitiana hacia estas 2 organizaciones humanitarias, totalmente entregadas en cuerpo y alma a las personas más vulnerables de Haití.

35 años de experiencia: punto de partida esencial

35 años permiten disponer de un conocimiento de la realidad del país y saber moverse por él aún en circunstancias excepcionales adversas como esta nueva catástrofe humanitaria, que se suma a la crisis política, social y económica que afecta a sus más de 11 millones de habitantes.

Los fondos y las donaciones recibidas desde España, se gestionan directamente por Nuestros Pequeños Hermanos, NPH Haití y la Fundación St. Luke, de forma eficiente y permiten salvar vidas en una situación como esta, y mejorar las condiciones de vida de sus habitantes a corto, medio y largo plazo.

Gracias por tu compromiso

Pero todo esto es únicamente posible gracias al compromiso de una sociedad española volcada con esta nueva catástrofe humanitaria de consecuencias todavía impredecibles.

Desde NPH, seguiremos acompañando a los haitianos, seguiremos comprometidos con los niños, los jóvenes, las familias y las comunidades más vulnerables de este país, en momentos de desesperanza, en momentos de tragedias y emergencias humanitarias como las actuales, pero también cuando estas no existan y la sociedad se olvide de que Haití y su gente nos sigue necesitando.

Gracias por vuestras ayudas. No os olvidéis de Haití.
Y seguir donando por favor.

Xavier Adsará
Director Fundación NPH
Presidente Asociación NPH Europa

Ayuda para Haití

Primeras ayudas para los damnificados por el sismo de Haití

Los muertos ya ascienden a más de 1800, mientras que los heridos superan la cifra de los 5.000, y ya se habla de 1.5 millones de haitianos damnificados localizados en las regiones del suroeste de Haití, especialmente en Jeremie y Les Cayes.

Siguen las tareas de rescate

Cargando suministros para los afectados por el seísmo

Siguen las tareas de rescate buscando supervivientes. Zonas afectadas han quedado devastadas (edificios, hospitales, escuelas, iglesias, viviendas). Hay miedo, ansiedad, a nuevos temblores, y muchos haitianos duermen en medio de la oscuridad por miedo a nuevos temblores. Las ciudades, pero también el campo, han sido gravemente afectados y la población pide a gritos, la ayuda internacional. Y estas cifras no hacen más que aumentar a cada momento.

NPH entrega ayuda

Nuestra ayuda de emergencia trata de cubrir las necesidades más básicas de los afectados: agua, alimentos, abrigo, refugio, medicinas, suministros médicos, atención médica y psicológica, gasolina para garantizar el traslado de heridos en nuestras ambulancias, así como el transporte terrestre de artículos de primera necesidad para los afectados.

El compromiso de la Fundación NPH

Las primeras intervenciones de coordinación de la ayuda internacional nos han llevado a tomar las siguientes decisiones.

La Fundación NPH en España destinará inicialmente los fondos que reciba para la ayuda de emergencia, a NPH Haití y la Fundación St. Luke, y muy concretamente, a la atención médica desde el St. Damien pediatric hospital y el St. Luke hospital para adultos, centros sanitarios de referencia en todo el país.

50 camas de St. Luke dedicadas a heridos

El hospital St. Luke ha reservado 50 camas para acoger a los primeros 50 heridos graves, transportados en avión desde Les Cayes y Jeremie. La gran mayoría de heridos graves trasladados hasta hospitales que se encuentran en Pto. Príncipe, están acudiendo a nosotros para obtener tomografías computarizadas y radiografías gratuitas.

Suministros médicos para hospitales locales

Gracias a los contactos de la Fundación St. Luke en la zona afectada de Les Cayes y en St. Antoine de Jeremie, estamos llevando suministros médicos a los escasos hospitales que existen en las principales ciudades damnificadas. Esta ayuda continuará durante el tiempo que sea necesario.

Presencia local de NPH

El equipo médico local de la Fundación St. Luke, denominado «SKALA», sigue apoyando a la población damnificada con clínicas temporales en forma de campamento, en las zonas de Les Cayes y Camp Perin, suministrando lo necesario para atender a la población afectada.

Apoyo a zonas aisladas

Estamos localizando a médicos que están atendiendo a los heridos, en zonas que han quedado aisladas como Duchity, Pestel, Baraderes, y Petit Trou. Suministraremos la ayuda médica necesaria para atender a los heridos.

A través del obispo Dumas, en el área de Anse a Veau, y del obispo Decostes en la zona de Jeremie, estamos viendo cómo llevar y distribuir ayuda de emergencia a los afectados.

Un techo para 250 familias

Tras una fase de introspección en las regiones más afectadas, hemos detectado que los damnificados necesitan con urgencia un techo en el que cobijarse durante el día y la noche, especialmente ahora que vendrán las tormentas tropicales. Estamos seleccionando a las familias más vulnerables afectadas por el terremoto, en Petit Trou de Nippes. Los techos serán de material de láminas de aluminio y madera.
Nos centraremos en llevar ayuda de emergencia a personas damnificadas que viven en el campo, alejadas de las grandes ciudades, donde la ayuda llega en menor proporción. La ayuda internacional llega primero a las grandes ciudades, así que nos centraremos en llevar nuestra ayuda al campo, en las zonas rurales alejadas de la ayuda internacional. Nuestro objetivo inicial es apoyar a las primeras 250 familias vulnerables.

Familias de NPH afectadas

Muchos de nuestros equipos locales que trabajan en el programa Kay Germain para niños y adultos con necesidades especiales, tienen familias que lo han perdido todo durante el terremoto porque vivían en las zonas afectadas. Necesitan nuestro apoyo en forma de alimentos, abrigo, refugio y agua. Vuestras ayudas también contribuirán a cubrir las necesidades de al menos 15 familias.

Seguimiento del impacto

Cada euro recaudado desde la Fundación NPH en España para la ayuda de emergencia será destinada íntegramente a la población damnificada por el terremoto y nos comprometemos a hacer un seguimiento del impacto alcanzado en la población vulnerable atendida.

Condiciones difíciles para entregar ayuda

Las complicaciones para llevar la ayuda internacional a los afectados son máximas: escasez de suministros, carreteras cortadas y/ó en mal estado, control de gangs, difícil coordinación internacional, escasez de personal cualificado ante el drama humanitario, violaciones de derechos humanos de los niños, etc…

NPH tiene la capacidad

Pero los 35 años de experiencia en Haití y haber vivido situaciones de emergencia similares, como el terremoto del 2010, nos confieren la capacidad necesaria para llevar vuestras donaciones a los damnificados de Haití, de forma segura y eficiente, como siempre hemos hecho en él pasado. No podemos olvidarnos que todo esto es gracias a que contamos con un personal local, haitiano, fiel y comprometido con la misión de NPH en Haití. Un compromiso con la comunidad, que incluso, algunos, han pagado con su propia vida.

Tu parte en este drama humanitario

Necesitamos vuestras donaciones ante este gran drama humanitario, agravado por las lluvias y tormentas tropicales que llegan a Haití esta semana.

Terremoto en Haití

Más de 1.297 fallecidos

Un nuevo terremoto de 7,2 grados en la escala de Richter ha azotado el oeste del país, concretamente en su región sur, en la zona de Jeremies y Les Cayes muy especialmente. Al igual que sucedió en el terremoto del 2010, los fallecidos van aumentando con el paso de las horas, y la cifra inicial de 29 muertos ha pasado en apenas unas horas a los más de 1.297 fallecidos. Se cuentan, además, más de 5.700 heridos de diversa gravedad, un número desconocido de desaparecidos y edificios y viviendas derrumbadas por completo.

Daños por el terremoto en Haiti
Daños causados por el terremoto

Haití afronta 10 años después del fatídico seísmo del 2010, que azotó a todo un país con más de 200.000 muertos y más de 300.000 heridos, un nuevo desastre natural de consecuencias impredecibles, que se suma a una grave crisis política, económica y social que se ha ido agravando desde finales del 2019 hasta nuestros tiempos.

NPH atiende a la población

Nuestros programas en Haití están bien y no han sufrido daños. Los niños acogidos en el hogar Kay St. Hèléne en Kenscoff, los jóvenes del programa Don Bosco, los niños y adultos con necesidades especiales del programa Kay Germain y nuestro hospital pediátrico infantil St. Damien siguen en pie atendiendo a la población más vulnerable de Puertto Príncipe, y la que podamos recibir de las regiones damnificadas. Más de 90.000 niños y jóvenes serán atendidos en este 2021.

Hospitales locales desbordados

Los hospitales localizados en el sur oeste del país, damnificados por el terremoto, están absolutamente desbordados con enfermos, heridos y fallecidos por el seísmo, y nuestros equipos locales de NPH en Haití, y la Fundación St. Luke, están evaluando acciones para apoyarlos.

35 años de experiencia en Haití

35 años en Haití y un fuerte compromiso de la organización NPH a nivel local e internacional, avalan nuestra experiencia sobre el terreno para actuar en situaciones de emergencia dramáticas como las actuales, de forma eficiente, y con la transparencia necesaria para transmitir la confianza a nuestros donantes de que las ayudas que se reciban serán bien gestionadas.

Así es como durante el terremoto del 2010, NPH Haití pudo asistir a la población vulnerable poniendo los recursos necesarios para devolver la dignidad al pueblo de Haití, aun en circunstancias claramente adversas, aún cuando el mundo se olvidó del drama de Haití tres meses posteriores al devastador seísmo.

Nuestro compromiso frente a la adversidad

Nuestro compromiso es de tal magnitud, que seguiremos acompañando a los haitianos hasta que recuperen unas condiciones de vida dignas, como así hemos hecho en estos últimos 35 años, sin importarnos las adversidades que hemos debido afrontar durante los desastres naturales que se han ido repitiendo a lo largo de estos tiempos, a pesar de las crisis políticas, económicas, sociales, a pesar de la presencia de gangs en los barrios de la capital Pto. Príncipe, a pesar de las devaluaciones de la moneda local (el gourde), de las hambrunas generalizadas, la desnutrición infantil, las dificultades para encontrar medicinas y oxígeno, y a pesar de una diáspora haitiana que ha provocado la emigración de profesionales sanitarios a los países vecinos, tratando de buscar una mejor vida (EEUU y República Dominicana, entre otros).

Infórmate sobre nuestros proyectos en Haití

Xavier Adsará
Director Fundación NPH
Presidente Asociación NPH Europa

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7 Años de deporte, salud y desarrollo en haití gracias al ayuntamiento de terrassa

El programa de Deporte, Salud y Desarrollo en Haití se gestó en el año 2013 a raíz de la visita a este país de Loli Fernández, una profesional española del ámbito de la salud. Loli, trabajadora del Consorci Sanitari de Terrassa y monitora deportiva, constató que la población marginal haitiana carecía por completo de conocimientos en el ámbito de la salud preventiva. Continue reading «7 Años de deporte, salud y desarrollo en haití gracias al ayuntamiento de terrassa»

Crisis en Haití: Las noticias falsas tienen consecuencias reales

La transmisión falsa de radio crea disturbios violentos cuando el Padre Rick celebraba unos entierros. 

Durante el último año y medio (sin mencionar los últimos 400 años), el pueblo haitiano ha sufrido profundos trastornos políticos y sociales, a menudo violentos, causados ​​por la disminución del valor de la moneda local a la mitad y el aumento de los costos. de vivir por una cuarta parte.

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Cumpleaños y crisis en Haiti

Gena Heraty lleva más de 30 años cuidando de los niños más vulnerables de Haití. Gena abrió el programa St. Germaine para ayudar a los niños con necesidades especiales y ofrecerles terapia y rehabilitación. Gena cumplió 50 años este mes y nos compartio sus reflexiones y la situación de crisis actual en Haití. 

Estoy sentada aquí en Kay Christine y, aparte del gato que está aquí, está bastante tranquilo. Algunos de los niños están comiendo, las niñas están en el balcón arreglándose las uñas y los niños están sentados mirándolas. 

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