El Futuro se Cocina con Oportunidades: la Historia de Ángel

Ángel tiene 15 años y un sueño claro: construir un futuro digno a través de la educación. Gracias a los talleres vocacionales de NPH en Guatemala, hoy está más cerca de lograrlo.
Adolescente de NPH desarrollando habilidades prácticas en taller educativo para su futuro profesional

En Guatemala, miles de jóvenes enfrentan barreras estructurales que limitan su acceso a una educación de calidad y a oportunidades laborales. Ángel es uno de ellos. Creció en un entorno marcado por la falta de recursos económicos, la inseguridad en su comunidad y dinámicas familiares complejas.

Sin embargo, su historia no se define por estas dificultades, sino por las oportunidades que ha encontrado para transformarlas.

Cada mañana asiste a la escuela de NPH Guatemala. Por las tardes, entre tareas y partidos de fútbol, hay un espacio que ha cambiado su vida: los talleres vocacionales de NPH.

Desde 2022, Ángel participa en el programa de talleres vocacionales, donde recibe formación técnica gratuita orientada al empleo. Pero estos espacios van mucho más allá de aprender un oficio. Aquí, los jóvenes:

  • Descubren sus habilidades
  • Desarrollan confianza en sí mismos
  • Se preparan para integrarse al mercado laboral
  • Encuentran orientación para su futuro académico

En el caso de Ángel, la cocina se ha convertido en su vocación. En el taller de gastronomía ha aprendido a seguir recetas, trabajar en equipo y respetar protocolos de seguridad, habilidades que no solo le preparan como futuro profesional, sino también como persona.

Su profesora lo resume con claridad: «Ángel tiene talento, disciplina y una motivación que puede abrirle muchas puertas, aunque el acceso a estudios superiores sigue siendo un desafío por los costes económicos«

Ángel con su profesora en el taller vocacional de gastronomía

Los talleres vocacionales de NPH no solo enseñan a cocinar, reparar o construir. Enseñan a imaginar un futuro posible.

El programa de talleres vocacionales de NPH en Guatemala ofrece a más de 100 jóvenes la oportunidad de formarse en oficios con alta demanda laboral, como carpintería, gastronomía, costura, panadería y electricidad. A través de un enfoque práctico, los jóvenes adquieren habilidades técnicas concretas mientras desarrollan autonomía, responsabilidad y visión de futuro. Estos espacios preparan para el empleo, y también abren caminos hacia el emprendimiento y la continuidad educativa, especialmente en contextos donde el acceso a formación especializada es limitado.

Ángel sueña con ser futbolista profesional, estudiar gastronomía, abrir su propio restaurante y crear un refugio para animales.

Estos sueños, que podrían parecer lejanos, empiezan a tomar forma gracias a una educación que conecta aprendizaje con oportunidades reales.

Gracias a este apoyo podré tener un mejor futuro”, comparte Ángel, agradeciendo a quienes hacen posible este programa.

¿QUIERES SABER MÁS SOBRE LOS TALLERES VOCACIONALES DE NPH? >

Jovenes de NPH Guatemala participando en un taller de gastronomía
Ángel junto a sus compañeros en el taller vocacional de NPH Guatemala

Cuando un joven accede a formación vocacional de calidad:

  • Aumenta sus posibilidades de empleo digno
  • Puede generar ingresos para su familia
  • Reduce su vulnerabilidad social
  • Se convierte en agente de cambio en su comunidad

Este impacto es especialmente relevante en contextos donde las oportunidades educativas son limitadas y el acceso a formación técnica es escaso. En NPH, cada taller es una puerta abierta.

A pesar de los avances, los desafíos persisten. La falta de materiales, equipamiento y recursos limita el alcance de los talleres. Incluso carreras como la gastronomía, que motivan a jóvenes como Ángel, pueden volverse inaccesibles por su coste.

Detrás de cada historia de éxito, hay una red de apoyo que necesita seguir creciendo.

Taller de formación vocacional en Guatemala donde jóvenes aprenden oficios como cocina
Ángel desarrolla habilidades prácticas en taller educativo para su futuro profesional

Ángel es un joven con potencial, con sueños y con la determinación de salir adelante. La formación vocacional le ha dado algo más que conocimientos: le ha dado dirección. Y eso cambia vidas.

Con solo 10€ al mes, puedes apoyar el programa de educación y formación vocacional de la Fundación NPH, brindando a jóvenes como Ángel las herramientas que necesitan para construir un futuro digno.
Haz posible que más historias como la suya se hagan realidad.

Este programa contribuye directamente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente al ODS 4 (educación de calidad) y al ODS 8 (trabajo decente y crecimiento económico), al proporcionar formación técnica accesible y orientada al empleo. Además, impacta en el ODS 1 (fin de la pobreza) y el ODS 10 (reducción de las desigualdades), al ofrecer a jóvenes en situación de vulnerabilidad herramientas reales para generar ingresos y construir un futuro más equitativo.

Werfen y Fundación NPH Fortalecen el Laboratorio del Hospital St. Damien en Haití

En un entorno marcado por la crisis humanitaria en Haití, Werfen y Fundación NPH trabajan juntos desde 2020 para optimizar el rendimiento del laboratorio del Hospital St. Damien, un pilar clave en la atención pediátrica del país.
El equipo del laboratorio del Hospital St. Damien está conformado por 14 profesionales

En Haití, donde el acceso a la atención médica es limitado y las condiciones de vida agravan la propagación de enfermedades, cada diagnóstico a tiempo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. En este contexto, la alianza entre Werfen y Fundación NPH representa un compromiso sostenido con la salud y la dignidad de miles de niños y niñas vulnerables.

Desde 2020, Werfen ha sido un aliado clave en el fortalecimiento de los servicios brindados por el laboratorio del Hospital St. Damien, el único hospital pediátrico especializado en Haití. Su apoyo continuado ha permitido capacitar al personal del laboratorio y mejorar la capacidad diagnóstica del centro, optimizando los tiempos de respuesta y aumentando la precisión de los resultados clínicos.

Además, Werfen ha donado equipamiento al Hospital St. Damien, en particular, analizadores de gases sanguíneos GEM, lo que ha supuesto una mejora significativa en la calidad, consistencia, fiabilidad y rapidez de los resultados del análisis de muestras de gas en sangre.

Esta colaboración es especialmente relevante en un país donde la inestabilidad política, la violencia y la pobreza estructural dificultan el acceso a servicios básicos y ponen en riesgo constante la vida de la población infantil. Leer más sobre la crisis humanitaria en Haití >

El laboratorio del Hospital St. Damien desempeña un papel fundamental en la atención médica. No solo permite diagnosticar enfermedades, sino que también es esencial para iniciar tratamientos a tiempo, monitorizar la evolución de los pacientes y prevenir la propagación de infecciones.

Gracias al apoyo de Werfen, el laboratorio ha logrado:

  • Incrementar la rapidez y fiabilidad de los diagnósticos.
  • Ampliar la capacidad y variedad de pruebas realizadas.
  • Reducir los tiempos de hospitalización mediante tratamientos más tempranos.
  • Fortalecer la formación del personal local y su autonomía técnica.

Actualmente, el laboratorio realiza mensualmente alrededor de 1.500 análisis hematológicos y más de 4.000 pruebas bacteriológicas, cifras que reflejan su papel crucial en la respuesta sanitaria del hospital.

Estos avances permiten detectar enfermedades en fases tempranas, algo especialmente importante en un contexto donde infecciones como la tuberculosis o el cólera siguen siendo una amenaza constante.

¿QUIERES SABER MÁS DEL HOSPITAL ST. DAMIEN EN HAITÍ? >

El Hospital St. Damien atiende cada año a más de 50.000 pacientes pediátricos, muchos de ellos procedentes de entornos extremadamente vulnerables.

En medio de una crisis multidimensional, marcada por la violencia, el colapso de infraestructuras y la escasez de recursos, el hospital mantiene su actividad 24/7, garantizando atención médica de calidad a quienes más lo necesitan.

El laboratorio, como eje transversal del hospital, permite:

  • Detectar enfermedades infecciosas y evitar su propagación.
  • Apoyar la toma de decisiones clínicas en situaciones críticas.
  • Contribuir a la investigación y vigilancia epidemiológica.
  • Sensibilizar a la comunidad sobre prevención en salud.

Sin este servicio, sería imposible ofrecer una atención médica eficaz y fiable.

Haití atraviesa una de las crisis más complejas de su historia reciente, marcada por la inestabilidad política, la violencia generalizada y el colapso de servicios básicos. Más de 200 grupos armados controlan amplias zonas del país, limitando el acceso de la población a la atención sanitaria, la educación y el abastecimiento de alimentos. En este contexto, el sistema de salud se encuentra gravemente debilitado: muchas infraestructuras han dejado de funcionar y millones de personas carecen de acceso a servicios médicos esenciales. Esta situación agrava la propagación de enfermedades infecciosas y pone en riesgo la vida de miles de niños y niñas, haciendo imprescindible el trabajo de organizaciones como Fundación NPH y aliados comprometidos.
Hospital Pediatrico St. Damien en haiti unidad de neonatos con incubadoras | Ayudar Haiti Fundacion NPH

La implicación de Werfen en 2025 ha permitido asegurar el suministro de reactivos y materiales esenciales que contribuyen a mejorar la capacidad y autonomía del laboratorio, reducir el tiempo del diagnóstico e intervenir antes en los tratamiento.

Esta inversión no solo mejora la calidad del servicio, sino que fortalece la resiliencia del sistema sanitario local en un contexto extremadamente frágil.

En contextos como Haití, donde el sistema de salud enfrenta enormes desafíos, las alianzas entre empresas y organizaciones sociales son fundamentales para garantizar derechos básicos como el acceso a la salud.

La colaboración entre Werfen y Fundación NPH demuestra que el trabajo conjunto puede generar un impacto sostenible y transformador, especialmente cuando se centra en fortalecer capacidades locales y responder a necesidades reales.

Más allá de los datos, esta alianza representa una apuesta por la vida, la equidad y el futuro de miles de niños y niñas.

El fortalecimiento del laboratorio del Hospital St. Damien es un paso clave hacia un sistema de salud más sólido en Haití. Sin embargo, los retos siguen siendo enormes.

Las alianzas son esenciales para seguir garantizando diagnósticos precisos, tratamientos oportunos y, en definitiva, más oportunidades de vida para la infancia haitiana.

Porque cuando el diagnóstico llega a tiempo, también lo hace la esperanza.

Con 10€ al mes puedes apoyar al Hospital St. Damien en Haití y ayudar a ofrecer atención médica esencial a miles de niños y niñas.

Fish Room en Haití: El Lugar Donde Los Niños Encuentran Cuidados Cuando Lo Han Perdido Todo

En Haití, donde la pobreza y la falta de recursos marcan la vida de miles de familias, hay niños que quedan completamente solos. En el Hospital Pediátrico St. Damien, la “Fish Room” se convierte en su único refugio: un espacio donde reciben cuidados médicos, acompañamiento y algo esencial que no debería faltar nunca en la infancia: protección.
Personal del Hospital St. Damien atendiendo a los niños de la sala pediátrica Fish Room

En el corazón de Haití, uno de los países con mayores índices de vulnerabilidad del mundo, el Hospital Pediátrico St. Damien es mucho más que un centro sanitario: es, para muchos niños, la única oportunidad de sobrevivir.

Dentro de este hospital existe una sala muy especial: la Fish Room. Un espacio dedicado a niños y niñas abandonados, muchos de ellos con enfermedades graves, discapacidades o desnutrición severa.

Aquí viven menores que no solo necesitan tratamiento médico constante, sino también cuidados a largo plazo, acompañamiento emocional y una atención que va mucho más allá de lo clínico.

Sébastien llegó al hospital con solo 4 años. Su madre lo llevó por una enfermedad grave, pero nunca regresó. Desde entonces, el hospital se convirtió en su hogar.

Con el tiempo, los médicos diagnosticaron múltiples condiciones: daño neurológico, malformaciones congénitas, convulsiones y un desarrollo psicomotor muy limitado.

Hoy, Sébastien vive en la Fish Room junto a otros niños en situaciones similares.

No puede hablar ni moverse, pero reconoce voces, responde a los cuidados y, como explican quienes le acompañan cada día, es capaz de sonreír. Su historia no es única.

Niño con discapacidad recibiendo cuidados en la Fish Room del Hospital St. Damien en Haití

En Haití, muchas familias enfrentan decisiones imposibles.

La pobreza extrema, la falta de acceso a atención médica y el estigma asociado a la discapacidad llevan a algunas familias a dejar a sus hijos en hospitales con la esperanza de que allí reciban cuidados que ellas no pueden garantizar.

No es una decisión sencilla ni voluntaria en muchos casos, sino el reflejo de un sistema sin recursos suficientes para proteger a la infancia.

La Fish Room responde precisamente a esta realidad: ofrecer un entorno seguro, digno y profesional a niños en situación de abandono.

Lee el testimonio de Alex quien vivió en la fish room >

En esta sala, cada niño requiere atención constante y personalizada. El equipo sanitario no solo administra tratamientos complejos, sino que también:

  • Alimenta a los niños
  • Les ayuda en su higiene diaria
  • Estimula su movilidad y desarrollo
  • Les acompaña emocionalmente

Porque incluso en situaciones de gran dependencia, el vínculo, el afecto y la dignidad son esenciales.

Sin embargo, los recursos son limitados. La sala cuenta con una capacidad reducida y, en muchas ocasiones, otros niños deben ser atendidos en diferentes áreas del hospital por falta de espacio.

Además, el coste del tratamiento es elevado: cuidar a un solo niño puede suponer alrededor de 1.800 dólares al mes, sin contar medicación específica.

Niño con discapacidad recibiendo cuidados en la Fish Room del Hospital St. Damien en Haití

El Hospital St. Damien trabaja junto a servicios sociales y organizaciones para encontrar soluciones a largo plazo: reintegración familiar, acogida o traslado a centros especializados. Aunque la mayoría de veces son reintegrados dentro de la familia de NPH, en programas especializados como St. Germaine, nuestro hogar residencial para la infancia con necesidades especiales.

En Haití, estas opciones son muy limitadas.

Por eso, mientras llegan esas oportunidades, la Fish Room sigue siendo ese lugar imprescindible donde estos niños pueden vivir, recibir cuidados y ser tratados con la dignidad que merecen.

Guerda, enfermera supervisora, lleva 7 años acompañándolos. Nos cuenta: “Para trabajar con estos niños, hay que tener un instinto maternal capaz de desarrollar un profundo amor y apego hacia ellos.

Guerda, enfermera supervisora en la Fish Room del Hospital St. Damien

Detrás de cada historia como la de Sébastien hay un equipo que no se rinde. Pero también hay una necesidad constante de recursos.

Con 10€ al mes, puedes contribuir a que el Hospital St. Damien siga ofreciendo atención médica, alimentación, materiales básicos y cuidados especializados a niños y niñas en situación de abandono.
Hazte donante y forma parte de este cuidado

Porque ningún niño debería enfrentarse a la enfermedad y al abandono en soledad.
Porque incluso en los contextos más difíciles, el cuidado también es una forma de justicia.

De Voluntario a Familia: La Experiencia de Alex en NPH

Lo que comenzó como una búsqueda online de voluntariado en terapia ocupacional se convirtió en una experiencia transformadora. Alex, voluntario español de Galicia, llegó a NPH por un año… y decidió quedarse dos. Esta es su historia.

Cuando Alex, terapeuta ocupacional de Galicia, empezó a buscar oportunidades de voluntariado en internet, no imaginaba que esa decisión cambiaría su vida.

Descubrí NPH literalmente en Google, buscando programas de voluntariado en terapia ocupacional”, recuerda. “No conocía la organización antes, pero empecé a investigar, a leer sobre su trabajo… y aquí estoy hoy.”

Nacido en Vigo y criado en un pequeño pueblo cercano, Alex ya había participado en diferentes experiencias de voluntariado. Sin embargo, esta sería distinta. “He hecho muchos voluntariados en mi vida, pero este me aporta muchísimo. Es increíblemente gratificante.”

Alex llegó a NPH Perú en un momento de cambio profesional, tras finalizar un contrato en su ámbito. Sabía que quería seguir creciendo como terapeuta ocupacional, pero también buscaba algo más.

Sabía que mi contrato terminaba y pensé: este es el momento para buscar una experiencia de voluntariado en mi campo.” Lo que no esperaba era descubrir una vocación en el trabajo con niños y jóvenes.

Este ámbito, la infancia y la adolescencia, era nuevo para mí”, explica. “Nunca imaginé que me gustaría tanto.

A través de sesiones de terapia adaptadas a las necesidades de cada niño, Alex no solo encontró un propósito profesional, sino también una conexión emocional profunda.

Su espontaneidad, lo cariñosos que son los niños, me aportan muchísimo. Me llenan de vida.”

Alex trabajando en terapia ocupacional con una niña en NPH
Alex trabajando en terapia ocupacional con una niña del programa residencial de NPH Perú

Uno de los aspectos que más sorprendió a Alex fue el ambiente dentro de NPH: “Lo que más me sorprendió fue lo grande que es NPH y, al mismo tiempo, lo familiar que se siente”, comparte. “Realmente sientes que esta es tu familia.

Esa sensación de pertenencia se convirtió rápidamente en una parte esencial de su experiencia.

Vivimos juntos, compartimos el día a día… no es solo un lugar donde trabajas. Es una comunidad, una familia.”

Los vínculos creados, tanto con los niños como con el equipo, han sido uno de los pilares de su vivencia.

La conexión que tengo ahora con los niños y con todos aquí ha sido increíble. No me imaginaba que sería así, ha sido una sorpresa maravillosa.”

Momento cotidiano de convivencia entre voluntarios y niños en NPH
¡Alex compartiendo una comida con los niños de NPH Perú

En enero de 2026, Alex cumplió un año como voluntario en NPH. Pero lejos de cerrar esa etapa, tomó una decisión que refleja el impacto de su experiencia: quedarse un año más.

Actualmente continúa su labor en terapia, ampliando su impacto en el Centro Comunitario de NPH Perú.

Su historia habla de compromiso, crecimiento y conexión humana.

¿QUIERES SABER MÁS DEL PROGRAMA DE VOLUNTARIADO INTERNACIONAL DE NPH? >

Cuando se le pregunta qué hace diferente a NPH, Alex destaca tanto el acompañamiento como el sentido profundo del trabajo. “Lo que NPH ofrece a los voluntarios es increíble”, afirma. “Pero más allá de eso, son las personas, el entorno, la sensación de formar parte de algo con sentido.

A través de su trabajo, Alex no solo contribuye al desarrollo y bienestar de los niños, sino que también ha redefinido su propio camino.

Partido de Futbol NPH Peru
Alex durante un partido de futbol con los niños de NPH Perú

Y a veces, lo que empieza como una simple búsqueda… se convierte en un lugar al que decides llamar hogar.

Cuando le preguntan si recomendaría esta experiencia, lo tiene claro: “Recomendaría este voluntariado sin dudarlo. Yo animaría a toda la gente que se está pensando a que no lo dude, que lo pruebe, que lo intente, estoy convencido de que va aser una buena experiencia, sin duda.”

¿Te gustaría vivir una experiencia de voluntariado como la de Alex? Descubre cómo puedes colaborar con NPH y formar parte de una comunidad que transforma vidas.

Nancy: El Poder de una Oportunidad

A sus 10 años, Nancy, ya conoce más desafíos de los que cualquier niña debería enfrentar. Sin embargo, también conoce la fuerza de una comunidad que cree en ella. Esta es la historia de cómo, con apoyo de NPH, está recuperando su confianza, avanzando en su educación y soñando con un futuro mejor.
Nancy ayudando en el puesto del mercado de sus padres

Nancy vive junto a sus padres y dos hermanos en una zona de alto riesgo en Chimaltenango, Guatemala. Su familia enfrenta condiciones de pobreza, desafíos educativos y una realidad de riesgo social marcada por la inseguridad del entorno y la falta de oportunidades.

Su rutina diaria refleja estas dificultades: se despierta a las 9 de la mañana, ayuda en casa, acompaña a sus padres al mercado donde trabajan vendiendo productos y, al regresar, colabora en la cocina antes de acostarse. Una infancia atravesada por responsabilidades adultas.

A pesar de todo ello, Nancy conserva una gran sensibilidad y una sonrisa tímida que aparece cuando habla de sus pasatiempos favoritos: pintar, cocinar y jugar “a la cocinita” con su hermana. Un dato curioso: sueña con estudiar matemáticas y convertirse en chef profesional.

La pandemia golpeó especialmente a los niños con menos recursos, y Nancy fue una de ellos. Su madre, Sara Victoria, recuerda: “Nancy era muy tímida, no participaba en sus clases, y le costaba avanzar. No sabíamos cómo ayudarla en sus estudios”.

Nancy se ocupaba de cuidar a sus hermanos, tenía dificultades de lectura y su familia no contaba con herramientas para apoyarla en su aprendizaje. Así fue como, por recomendación de una profesora, conocieron el Centro Familiar de NPH Guatemala.

Familia de Guatemala en su vivienda
Nancy, junto a su madre y su hermano en su casa

El Impacto del Centro Familiar de NPH Guatemala

Desde agosto de 2023, Nancy asiste dos veces por semana al programa de tutorías personalizadas del Centro Familiar. Allí recibe apoyo académico a través de una plataforma online de escritura, acompañamiento emocional y acceso a la clínica, donde le diagnosticaron problemas de visión y recibió sus primeros lentes.

Miriam, trabajadora social de NPH, recuerda el primer encuentro: “Nancy era muy tímida y tenía poca relación con sus compañeros. Estaba triste y con muchas inseguridades”.

Hoy, gracias al acompañamiento integral, Nancy ha mostrado un notable progreso:

  • Ha mejorado su lectura y rendimiento escolar.
  • Se siente más segura, participa y disfruta aprender.
  • Su familia ha fortalecido su dinámica gracias a la Escuela para Padres, donde ahora apoyan activamente su educación.

Miriam lo resume así: “A través del programa del Centro Familiar, hemos fortalecido la dinámica familiar y les hemos dado herramientas para transformar su realidad”.

Nancy posa junto a su madre y trabajadora del Centro Familiar de NPH Guatemala

¿QUIERES SABER MÁS DEL CENTRO COMUNITARIO EN NPH GUATEMALA? >

Una Niña que Vuelve a Soñar

Hoy Nancy sueña con un futuro diferente: quiere tener una casa bonita donde a su familia no le falte nada, seguir estudiando y convertirse en chef. Sueños sencillos, pero enormes para quien ha tenido tan poco.

Nuestros Programas que Hacen Posible Historias Como la de Nancy

El trabajo del Centro Familiar de NPH Guatemala aborda de forma integral las necesidades de niños y niñas en situación de vulnerabilidad:

  • Tutorías académicas personalizadas
  • Acompañamiento emocional y psicosocial
  • Escuela para Padres para fortalecer vínculos y apoyar los procesos educativos
  • Clínica médica gratuita que detecta y atiende necesidades de salud
  • Espacios seguros y protectores en comunidades de alto riesgo

Nancy es un ejemplo del impacto real que tiene ofrecer oportunidades, cariño y educación.

Niña guatemalteca sonriendo en un entorno educativo del Centro Familiar de NPH.
Nancy en el Centro Familiar de NPH Guatemala con sus nuevas gafas

Cada día, cientos de niños como Nancy luchan contra circunstancias que no eligieron. Con tu ayuda, podemos ofrecerles educación, salud, protección y esperanza.

Con solo 10 euros al mes, puedes ofrecer acceso a tutorías, acompañamiento familiar y oportunidades educativas reales a niñas y niños que viven en situaciones como la de Nancy.
Hazte socio hoy y forma parte del cambio que transforma vidas. Tu apoyo mensual garantiza un futuro más justo para cientos de familias.

Fundación NPH y Fundación Netri, juntos por la infancia de Haití

Desde 2007, Fundación Netri se ha convertido en un aliado esencial para Fundación NPH, especialmente en Haití, el país donde la crisis humanitaria golpea con más fuerza a los niños y sus familias. En 2025, su apoyo permitió impulsar dos proyectos vitales para preservar la vida de la población haitiana vulnerable: un proyecto de recuperación nutricional en el Hospital Pediátrico St. Damien y otro proyecto que brinda asistencia de emergencia a cientos de personas desplazadas por la violencia actual en el país. Esta colaboración recurrente no solo ofrece ayuda inmediata, sino que también devuelve esperanza y dignidad a quienes más lo necesitan.

La relación entre Fundación NPH y Fundación Netri es un ejemplo inspirador de compromiso sostenido, visión compartida y solidaridad en acción. Desde 2007, Netri ha acompañado de manera constante los programas de NPH en Haití, un país que atraviesa una de las crisis humanitarias más graves de su historia reciente. Su apoyo ha sido clave para sostener proyectos que protegen la vida, la salud y el futuro de miles de niños y familias, creando un gran impacto en la comunidad haitiana.

El conflicto armado y el colapso económico han llevado a Haití a una situación límite. La violencia generalizada ha paralizado la actividad cotidiana, ha bloqueado carreteras y ha restringido gravemente la entrega de ayuda humanitaria. Solo dos de cada cinco hospitales permanecen operativos, mientras que 125.000 niños están en riesgo de desnutrición aguda grave, lo que supone un aumento del 19% en apenas un año.

En este contexto, el Hospital Pediátrico St. Damien, gestionado por NPH, se ha convertido en un refugio indispensable para la infancia más vulnerable. Con una unidad específica (USN) para tratar la desnutrición, que es ya la tercera causa de hospitalización.

Paciente en la unidad de desnutricón del Hospital St. Damien recibiendo tratamiento.

Implicado en esta causa desde el año 2012, Fundación Netri contribuyó con la recuperación nutricional de más de 200 niños menores de cinco años en el año 2025. Los pacientes atendidos proceden de comunidades marginales de Puerto Príncipe, profundamente afectadas por la violencia y la pobreza extrema.

El programa de recuperación nutricional abarca todas las fases del tratamiento:

  • Diagnóstico para diferenciar entre desnutrición aguda y crónica.
  • Estabilización médica en casos críticos, con leche terapéutica y tratamiento de infecciones asociadas.
  • Transición, aumentando progresivamente la ingesta calórica.
  • Recuperación, introduciendo alimentos sólidos y suplementos nutricionales.
  • Seguimiento ambulatorio, con consultas semanales y apoyo nutricional a las familias.

La duración media del proceso es de ocho semanas, aunque los casos más graves requieren estancias más prolongadas. Cada niño atendido representa una vida rescatada de una situación extrema.

¿QUIERES AYUDAR A LA EMERGENCIA EN HAITÍ? >

Roodley, junto a su madre, llegó al Hospital St. Damien con un desnutrición aguda

En 2025, Fundación Netri también apoyó una intervención de emergencia tras la escalada de violencia que provocó 1,28 millones de desplazamientos internos. Kenscoff, tradicionalmente un lugar seguro, quedó bajo control de pandillas, obligando a cientos de personas a huir.

El programa residencial St. Helene de NPH tuvo que abrir sus puertas para recibir a 392 personas desplazadas, brindándoles refugio, alimentación, atención médica y apoyo psicosocial durante seis meses.

Entre los logros alcanzados destacan:

  • Asegurar alimentos, medicamentos y suministros básicos a los refugiados internos, pese a las dificultades de movilidad.
  • Ofrecer cobijo, atención emocional y apoyo material a familias en situación extrema.
  • Facilitar el traslado seguro de las familias a otros albergues o a zonas rurales más seguras.

Gracias a esta intervención, cientos de personas recibieron atención y protección en medio de un entorno profundamente hostil.

Refugiados haitianos llegan a nuestro programa en Kenskoff en febrero de 2025

La alianza entre Fundación NPH y Fundación Netri demuestra que, incluso en los momentos más oscuros, la solidaridad puede abrir caminos de esperanza. El apoyo constante y prolongado de Fundación Netri a lo largo de tantos años ha permitido salvar vidas de niños con graves problemas de salud, proteger a familias y acompañar a comunidades enteras en su lucha diaria por sobrevivir.

En Haití, donde cada gesto cuenta, esta colaboración representa un faro de humanidad y un recordatorio de que juntos podemos transformar realidades y construir un futuro más digno para quienes más lo necesitan.

Fundación NPH Participa en la Mesa Redonda “Las Mujeres y Los Conflictos Armados” en Terrassa

Con motivo del Día Internacional de las Mujeres (8 de marzo), el Ayuntamiento de Terrassa impulsa un completo programa de actividades bajo el lema “Las mujeres y los conflictos armados”, una iniciativa que pone el foco en el retroceso democrático global, el impacto del militarismo y el papel fundamental de las mujeres en la construcción de paz, justicia y democracia.

Desde Fundación NPH, nos complace anunciar nuestra participación en el Acto Institucional, donde formaremos parte de la mesa redonda “Las mujeres y los conflictos armados” a través del testimonio en video de Anne Janvier, superviviente de explotación y desplazamiento forzado a causa de la extrema violencia que vive Haití.

Este espacio de reflexión feminista abordará las vulneraciones de derechos que sufren las mujeres en contextos de guerra, así como su liderazgo en la defensa de los derechos humanos, la sostenibilidad de la vida y la transformación social.

  • Fecha y hora: Jueves, 5 de marzo | 18:30 h
  • Lugar: Teatre Principal (Pl. Maragall, 2 – Terrassa)
  • La entrada es libre

Estas jornadas del 8 de marzo forman parte de una campaña institucional y ciudadana que, cada año, ofrece actividades culturales, formativas y de sensibilización para promover los derechos de las mujeres y reivindicar su papel en la sociedad. Aquí puedes consultar la programación completa.

En esta edición, el programa invita a la ciudadanía a reflexionar sobre las consecuencias de los conflictos armados desde una mirada feminista, visibilizando tanto las violencias específicas que sufren las mujeres como su capacidad de resiliencia, liderazgo y construcción de paz en todo el mundo.

Necesitamos Tu Ayuda Para que Manuel Continúe Estudiando

Manuel, un joven de 23 años de la isla de Ometepe en Nicaragua, quiere seguir formándose y construir un futuro digno para él y su familia. Pese a su discapacidad motora y a las limitaciones económicas de su hogar, ha demostrado una constancia admirable. Hoy, necesita una tablet para continuar sus estudios técnicos y tener una oportunidad real de convertirse en el profesional que sueña ser. Tu apoyo puede marcar una diferencia inmediata.
Manuel joven de NPH Nicaragua con necesidades especiales

En la isla de Ometepe, vive Manuel, un joven de 23 años que ha demostrado que la perseverancia puede abrir caminos incluso en las circunstancias más difíciles.

Su hogar, ubicado en una zona rural de acceso complicado, refleja las limitaciones económicas de su familia: una vivienda mixta, mobiliario básico, suministro irregular de agua y escasa cobertura telefónica.

Aun así, rodeado del cariño de sus padres y hermanos, Manuel ha construido un espacio donde la resiliencia es parte de su rutina diaria.

Desde pequeño convive con una discapacidad motora que afecta su movilidad y su velocidad al escribir. Sin embargo, esto no ha sido un freno para sus ganas de aprender. Durante seis años formó parte del programa Buen Samaritano de NPH Nicaragua, donde recibió terapias, atención médica y apoyo integral.

Allí desarrolló habilidades que hoy le permiten desplazarse de forma autónoma, desenvolverse en su comunidad y avanzar en su formación académica. Su evolución fue tan notable que en enero de 2025 se graduó del programa tras alcanzar todos los objetivos terapéuticos.

El año pasado, Manuel cursó quinto año en el Instituto de Ometepe, donde destacó por su esfuerzo y sus buenos resultados. Ahora forma parte del Programa Universitario de NPH, gracias al cual puede estudiar una carrera técnica en Administración de Empresas.

Sueña con convertirse en un profesional capaz de contribuir al desarrollo de su comunidad y mejorar las condiciones de su familia.

Necesita una tablet u ordenador portátil para poder escribir con mayor autonomía, realizar sus trabajos académicos y continuar sus estudios sin quedar rezagado por su condición física.

Su discapacidad hace que tomar apuntes, redactar tareas o manejar documentos desde un teléfono móvil sea prácticamente imposible. Una herramienta tecnológica adecuada marcaría la diferencia entre avanzar o detener el sueño por el que tanto se esfuerza.

A pesar de la vulnerabilidad económica de su familia, Manuel cuenta con todo su apoyo emocional. Su madre, dedicada principalmente al hogar, y su padre, trabajador en una fábrica de tabaco, sostienen como pueden a sus ocho hijos. Manuel, además, cuida de sus dos hermanos pequeños mientras su madre sale a trabajar. La educación es, para él, no solo un camino personal, sino una oportunidad para contribuir al bienestar de todos.

Este tipo de historias reflejan la importancia de programas como Buen Samaritano, que fortalecen la autonomía de jóvenes con discapacidad, y se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente los relacionados con el acceso a educación de calidad, la reducción de desigualdades y la salud y bienestar.

Tu ayuda puede permitirle continuar su formación, desarrollarse como profesional y convertirse en un ejemplo de superación para su comunidad en Ometepe.

Para que Manuel continúe su formación técnica y pueda trabajar con autonomía, es imprescindible contar con una herramienta adecuada. La tablet que necesita tiene un coste de 700€ y será clave para que pueda escribir, realizar tareas, investigar y avanzar en sus estudios sin que su discapacidad limite su esfuerzo.

Ayúdanos a financiar la tablet que permitirá a Manuel seguir construyendo su futuro. Cada aportación cuenta. Cada gesto abre una oportunidad. Gracias por sumarte.

*También puedes hacer tu donación directamente por BIZUM

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Concierto Solidario PorFinViernes

Te invitamos al Concierto Solidario con PorFinViernes, una noche de música, alegría y solidaridad en Barcelona.

PorFinViernes sube al escenario con su energía y buena música en una velada donde cada entrada vendida es una ayuda concreta. Tu entrada permite comprar una ambulancia y medicinas para atender y salvar vidas de niños heridos en el conflicto armado de Haití.

  • Lugar: Sala Luz de Gas (Carrer de Muntaner, 246)
  • Fecha: Jueves, 12 de marzo
  • Hora: 21h

¡Ven con tus amistades, disfruta de un gran concierto y haz que tu asistencia se convierta en esperanza para la infancia y la juventud!

No olvides que también puedes colaborar con Fila 0 si no puedes asistir en persona.

Hoy te pedimos tu participación, compra tu entrada para nuestra ambulancia «salvavidas»:

Haití Solo Tiene un Hospital de Oncología Pediátrica: David Paul y el Trabajo Imprescindible del St. Damien

En Haití, donde el sistema sanitario colapsa bajo la crisis humanitaria, el Hospital St. Damien se mantiene como la única oportunidad para cientos de niños con cáncer. En este Día Mundial del Cáncer Infantil, compartimos la historia de David Paul, un pequeño de dos años cuya vida cambió gracias a la atención especializada que solo St. Damien puede ofrecer.
Padre de David Paul acompañándolo durante su tratamiento en el hospital.
Padre de David Paul acompañándolo durante su tratamiento en el Hospital St. Damien.

El Día Mundial del Cáncer en la Niñez y la Adolescencia, que se conmemora cada 15 de febrero, busca visibilizar una realidad que afecta a miles de familias en todo el mundo y que, en países como Haití, se vive con especial dureza.

El país atraviesa una crisis profunda: inestabilidad, violencia, falta de recursos y un sistema de salud debilitado que no puede responder a las necesidades más básicas de la población.

En este contexto tan adverso, el Hospital St. Damien, gestionado por NPH, es el único hospital con oncología pediátrica en todo Haití. Solo en 2024 atendió 634 consultas oncológicas y registró 46 nuevos casos. Para muchos niños, este hospital es literalmente la diferencia entre la vida y la muerte. David Paul es uno de ellos.

Un Accidente Que Escondía Algo Más

David Paul nació en febrero de 2021 en el propio St. Damien, en Tabarre. Él y su familia viven en una situación de alta vulnerabilidad económica y, como tantos menores en Haití, nunca habían tenido acceso regular a servicios médicos de calidad.

A principios de 2023, mientras jugaba, David se golpeó con una barra de hierro. Asustados, sus padres recurrieron a un “médico tradicional” que trató de aliviar el dolor mediante un masaje rudimentario. El resultado fue devastador: el curandero perforó accidentalmente el ano del pequeño.

Durante dos días vimos cómo lo manipulaban sin mejorar. Empezó a sangrar…”, recuerda su padre, Georges.

Poco después, David dejó de poder orinar o evacuar. La familia buscó ayuda en un hospital público, donde el pequeño fue operado sin el consentimiento de los padres. Aun así, su estado empeoraba. Tras un mes de espera para los resultados de una biopsia, los médicos concluyeron que el caso superaba sus capacidades. Fue entonces cuando un profesional del propio hospital lo derivó a St. Damien, el único lugar donde podía recibir tratamiento especializado.

David Paul mientras recibe atención en el Hospital St. Damien en Haití.

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Un Diagnóstico que Cambia la Vida

En el Hospital St. Damien, David recibió finalmente una evaluación integral. La doctora Yvania Alfonso, oncóloga pediátrica con 14 años de experiencia en el hospital, confirmó lo que nadie había sabido detectar: “David sufre un teratoma inmaduro en estadio 4. El diagnóstico era claro, pero había llegado demasiado tarde.”

Este tipo de cáncer, cuando no se trata adecuadamente y a tiempo, puede progresar con rapidez. El mal manejo inicial y las complicaciones producidas por el “tratamiento” tradicional habían acelerado el avance de la enfermedad.

Cuando ingresó en St. Damien, David estaba tan debilitado que no podía ni caminar, ni comer, ni siquiera sonreír. Solo se movía a cuatro patas para evitar el dolor. Sus padres estaban desesperados.

Doctora Yvania Alfonso revisando el historial clínico de un paciente pediátrico
Enfermera revisando el historial clínico de un paciente pediátrico en el Hospital St. Damien.

La Transformación Gracias al Hospital St. Damien

El equipo del St. Damien puso en marcha un tratamiento multidisciplinario: oncología pediátrica, nutrición, cuidados especializados y seguimiento continuo.

Aunque David había sido sometido previamente a una colostomía en el hospital público, en St. Damien recibieron el apoyo y los recursos necesarios para iniciar la terapia adecuada para su cáncer. El cambio fue radical.

“Todo ha cambiado. Mi hijo ya no sufre, ha ganado peso, come, juega. Está activo y feliz. No existe mejor hospital que el St. Damien.” — Georges, padre de David

Hoy, David sigue su tratamiento con buen pronóstico, gracias al único lugar del país capaz de ofrecerle una oportunidad real.

¿Qué Habría Ocurrido Sin el Hospital St. Damien?

La respuesta es dolorosa y clara: David Paul habría muerto.
Su padre lo expresa sin rodeos: “Sin St. Damien, mi hijo estaría muerto. Le pido a Dios que bendiga a todo el personal del hospital. Solo me arrepiento de no haberlo traído antes.”

En un país sin políticas públicas para el cáncer y sin más centros especializados, miles de niños dependen exclusivamente del esfuerzo de St. Damien y del apoyo de personas y organizaciones que hacen posible su funcionamiento.

Un mensaje en el Día Mundial del Cáncer Infantil

En este día de sensibilización global, la historia de David Paul nos recuerda que:

  • El acceso a atención especializada es un derecho, no un privilegio.
  • El diagnóstico temprano salva vidas.
  • En Haití, St. Damien es la única esperanza para los niños con cáncer.

La vida de David Paul es una prueba de que cuando existe acceso a atención médica digna, la esperanza renace.

La vida de David Paul es una prueba de que cuando existe acceso a atención médica digna, la esperanza renace. Pero el Hospital St. Damien solo puede seguir salvando vidas si cuenta con apoyo constante. En un país donde un niño con cáncer no tiene otra alternativa, tu ayuda puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.

Por solo 10 euros al mes, menos de lo que cuesta un café por semana, puedes garantizar medicamentos, nutrición y cuidados especializados para que otros niños como David tengan una oportunidad real de vivir.

Hazte donante mensual hoy y conviértete en parte de los héroes que mantienen abierto el único hospital de oncología pediátrica de Haití. Tu ayuda es urgente. Su vida depende de ello.
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Olga Pérez