Sábado 28 de octubre: Inscríbete para participar en el torneo de pádel solidario a favor del proyecto Deporte, Salud y Desarrollo en República Dominicana.
Apúntate este sábado 28 de octubre te esperamos en Club Natació Terrassa para jugar al pádel y pasarlo genial en una jornada solidaria para recaudar fondos para el proyecto Esport, Salut i desenvolupament Haití de NPH República Dominicana.
Información e inscripciones: Jordi (617405139) o Albert (674060442)
El proyecto Deporte, Salud y Desarrolloempezó en NPH Haití con el objetivo de potenciar el desarrollo y prevenir enfermedades de niños y niñas a través del deporte. El proyecto se expandió a NPH República Dominicana donde se apoya todavía a más niños y jóvenes a través de actividades deportivas y formación.
Si quieres colaborar pero no puedes asistir al torneo, puedes donar tu inscripción y recibirás igualmente el welcome pack. También puedes hacerlo a través de BIZUM con el código 07000.
Patricia Flores trabaja como nutricionista clínica con el Ministerio de Salud de El Salvador. Además, evalúa a los niños en el programa residencial de NPH El Salvador y brinda orientación sobre la mejor manera de garantizar su nutrición saludable.
La desnutrición afecta a muchos de los niños que comienzan a recibir atención por parte de NPH. Los primeros años de un niño son esenciales para su desarrollo óptimo, pero en muchos casos no han podido recibir sus necesidades básicas y los efectos de esto los acompañan durante su infancia. Para NPH el Salvador, encontrar una solución es una de las prioridades, por lo que evaluamos el estado nutricional de todos los niños que forman parte de NPH. El objetivo es tomar medidas rápidas para eliminar la desnutrición.
Casi la mitad de la población salvadoreña sufrió en los últimos dos años inseguridad alimentaria moderada o grave, según un informe elaborado por cinco agencias de Naciones Unidas. El informe “El estado de la inseguridad alimentaria y nutrición en el mundo (SOFI)”, revela que entre 2019 y 2021 más salvadoreños se enfrentaron a problemas para conseguir los alimentos que les permitan su desarrollo pleno, como consecuencia de la pandemia del covid-19.
Patricia tiene gran experiencia en tratar con estos casos, y llevar el seguimiento adecuado para que los niños y niñas de NPH puedan crecer sanos y fuertes. En esta entrevista Patricia nos cuenta sobre su trabajo como nutricionista en NPH y los principales problemas que se encuentra.
¿Cuál es el estado nutricional de los niños vulnerables que llegan a NPH El Salvador?
Los niños llegan con varios problemas de salud. La desnutrición significa que sufren rutinariamente trastornos respiratorios recurrentes (que requieren tratamiento hospitalario en los peores casos), así como la pérdida de cabello, anemia y enfermedades de la piel.
¿Cuál es el efecto en niños y niñas (teniendo en cuenta las diferencias de género)?
Las niñas están peor afectadas y son más vulnerables a la desnutrición. Debido a las normas culturales en torno al género, con frecuencia tienen un peor acceso a alimentos nutritivos y oportunidades educativas. En las zonas rurales, las niñas normalmente tienen que cuidar a los niños más pequeños mientras las madres van con los hombres a trabajar en los campos o cuidar a los bebés. Las niñas adolescentes también requieren más hierro debido a los brotes de crecimiento repentino y al inicio de la menstruación.
A corto plazo: pérdida de peso progresiva, mayor riesgo de morbilidad.
A largo plazo: problemas en el desarrollo neurológico y psicomotor, crecimiento retrasado de los adultos, riesgo de contraer enfermedades transmisibles crónicas como la tuberculosis y las enfermedades no transmisibles como enfermedad coronaria, hipertensión y diabetes tipo 2.
Además, la desnutrición puede reducir la capacidad de aprender en la escuela y puede derivar en un factor en el absentismo y abandono. Las deficiencias de vitaminas y minerales como hierro, zinc, yodo y vitamina A están relacionadas con el deterioro cognitivo y pueden provocar dificultades de aprendizaje.
Izquierda: Cocinera en NPH El Salvador preparando comida. Derecha: La enfermera Mati pesando a uno de los niños antes de pasar consulta con la nutricionista.
¿Cómo ves el programa de nutrición dirigido por NPH?
El programa de nutrición de NPH El Salvador es un factor importante en el desarrollo de niños que reciben atención de NPH, porque el estado nutricional de cada niño se evalúa individualmente. Esto nos da un punto de referencia y nos permite tomar medidas para mejorar la calidad de vida de los niños, asegurando su desarrollo satisfactorio y prevenir enfermedades a largo plazo.
El impacto de la desnutrición infantil se puede sentir a lo largo de la vida. En ella pueden influir problemas reproductivos (reproducción temprana, poco espacio entre embarazos y un alto número de hijos); alimentación no saludable durante el embarazo, acceso limitado a la atención médica y tasas bajas de lactancia materna exclusiva. Estas causas de la inseguridad alimentaria y la malnutrición también se combinan con malas condiciones de salud, falta de saneamiento básico, enfermedades infecciosas y baja producción doméstica de alimentos: mal uso del suelo, cultivo de granos básicos en las laderas, alto costo de insumos, falta de acceso al crédito, falta de asistencia técnica, capacitación y tecnología.
¿Qué tipo de alimentos se incluye en las comidas preparadas para niños y niñas de NPH?
Las comidas incluyen la gama completa de nutrientes en una dieta equilibrada y tienen en cuenta las necesidades de los niños. Están diseñados para garantizar una ingesta suficiente de proteína (para prevenir el crecimiento retrasado), carbohidratos para la energía (aunque controlando consumo excesivo para evitar el sobrepeso) y una ingesta equilibrada de grasas.
¿Cuál es el estado nutricional de los niños y jóvenes que reciben atención de NPH?
Evaluamos a los niños menores de 18 años en atención residencial con NPH en dos grupos: niños y niñas. La evaluación más completa y urgente la hacemos cuando los niños y niñas llegan por primera vez al programa.
El estado nutricional del 73% de los niños es normal y saludable. El 13% de los niños tienen sobrepeso, el 7% son obesos y el 7% restante están desnutridos.
El 61% de las niñas tienen una buena salud, el 36% tiene sobrepeso y el 3% son obesas.
Tanto el sobrepeso como la obesidad son factores de riesgo para enfermedades crónicas no transmisibles. La incidencia de sobrepeso ha aumentado en comparación con el año anterior.
Se evalúa la nutrición de cada niño, y su dieta se ajusta individualmente si muestran signos de desnutrición u obesidad. NPH está desarrollando tratamiento para garantizar que todos los que están en la atención logren una buena salud.
“La desnutrición y la obesidad pueden ocurrir juntas en los mismos países, comunidades e incluso familias. Esto se conoce como ‘la doble carga’ de la malnutrición. El Salvador ha soportado el precio de esta doble carga durante más de una década, afectando a los pobres y vulnerables, convirtiéndose en otro factor en la desigualdad actual en la región«, aseguró Herve Verhossel, portavoz del Progama Mundial de Alimentos.
Recogiendo tomates en la granja de NPH El Salvador
Cuéntanos sobre las medidas que toma NPH para contrarrestar el sobrepeso
En NPH El Salvador evaluamos los hábitos alimenticios para detectar problemas nutricionales entre los niños y los jóvenes. La dieta se basa en sus necesidades, entregando las calorías que requieren. Ofrecemos deportes para promover la actividad física, como juegos intramuros, torneos y sesiones de Zumba. Hemos hecho que el gimnasio esté disponible gratuitamente como antídoto para el estilo de vida sedentario. Para todos nuestros esfuerzos, algunos siguen con sobrepeso; Tienen poco interés en tales actividades y simplemente no quieren participar.
La presentación está organizado por Banco Mediolanum bajo su programa social «Aproxima«. En el acto se entrevistará a Xavier Adsarà. director de la Fundación NPH, quien además conoció a Wilmer por primera vez haciendo su voluntariado en NPH Guatemala hace más de 20 años.
Cuándo: Miércoles, 18 de octubre de 2023
Lugar: Sala de actos Banco Mediolanum, Palauet Abadal (Avd. Diagonal)
Hora: 19:30 h
Entrada libre con confirmación obligatoria al 934341019 / 639153153
En el evento también se podrá adquirir el libro Wilmer.
El libro Wilmer escrito por Matthew Callans, trata sobre la vida de Wilmer Arias, un joven guatemalteco. Una historia de superación personal y lucha contra las adversidades.
Jendy llegó a NPH República Dominicana en 2004 con tan solo tenía 6 años, junto con su hermano mayor. Ahora con 20 años es un adulto independiente que ha aprovechado todas las oportunidades que le han ofrecido para poder seguir creciendo, una de ellas formar parte y trabajar en MSC Cruceros.
Jendy ha desembarcado en Barcelona durante un día, ya que el crucero en el que está ahora pasaba por esta ciudad. En su descanso ha aprovechado para visitar la ciudad junto a Xavier Adsarà, director de la Fundación NPH, y con el cual le une una amistad de años.
“Cuando fui seleccionado para empezar a trabajar en MSC cruceros estaba contento porque nunca me imaginé en un trabajo así, aunque también estaba muy nervioso” – explica Jendy mientras se sienta junto a Xavier a comer por el centro de la ciudad – “Ha sido una experiencia muy grande, ahora puedo decir que conozco más de 30 países. Muchas culturas, comidas, religiones diferentes”
Jendy junto Xavier Adsarà visitando la ciudad de Barcelona
MSC Cruceros y NPH en República Dominicana unieron fuerzas en 2018 para crear oportunidades laborales para jóvenes adultos que forman parte de NPH. A causa de la pandemia, el programa tuvo que pausarse, pero en enero de 2023, 12 jóvenes de República Dominicana y 1 del Salvador se unieron de nuevo a este programa de inserción laboral. La colaboración les permitirá a los jóvenes utilizar las habilidades y talentos proporcionados por NPH, en un ambiente profesional con uno de los mejores cruceros del mundo.
“Este es mi cuarto contrato con MSC” – explica Jendy – “el primer año estuve fregando platos, pero hoy en día trabajo en mantenimiento que es lo que más me gusta. Aprendí ese oficio en los talleres vocacionales de NPH y ahora le saco verdadero provecho. En NPH también aprendí francés e inglés, sobretodo gracias a los voluntarios y visitantes, pero ahora también puedo hablarlo más fluido gracias a este trabajo”
El empoderamiento y la independencia de los jóvenes son pilares vitales de la filosofía de NPH para garantizar que personas que llegaron a NPH provenientes de situaciones vulnerables y en riesgo estén preparadas para la vida. Una de las áreas clave de esto incluye brindar acceso a capacitación vocacional y laboral adecuada para ayudar a la juventud a tener más éxito en el competitivo mercado laboral actual.
“Me he dado cuenta que todos tenemos una historia de lucha y esfuerzo, hablando con mis compañeros nuevos en el crucero me doy cuenta que todos tenemos que luchar.” Dice Jendy – “Mi futuro es acabar de arreglar la casa de mi madre y comprar un terreno para mí, ahorrar un poco y comenzar mi hogar. Por ahora quiero acabar con mi contrato para ayudar a mi familia, es un trabajo bien pagado comparado con mi país.”
Encontrar un trabajo digno es una herramienta fundamental para que los jóvenes que han pasado por nuestros programas dispongan de aquellas herramientas que les permitan alcanzar una inclusión social digna para ellos y sus familias, ya que dispondrán de los recursos económicos necesarios para poder alcanzar su propio potencial como seres humanos.
“NPH es mi principal familia, y luego te vas haciendo diferentes grupos. A los jóvenes que están creciendo con NPH les digo que aprovechen el tiempo, que se planteen hacer cursos técnicos porque son buenos y te pueden abrir muchas puertas, no todos tienen que ir a la universidad”
“En 10 años me veo con mi familia, mi casa, y dos hijos, un trabajo sencillo para poder pasar tiempo con mi familia, porque el contrato en el crucero son 10 meses y cuando tenga familia eso es mucho tiempo alejado de ellos”.
La integración social y laboral de los colectivos más vulnerables que forman parte de nuestra sociedad es uno de los retos más importantes que queremos afrontar en NPH. Además, es esencial para lograr los objetivos de desarrollo sostenible 5 y 8, igualdad de género, y trabajo decente y crecimiento económico.
Así, NPH ofrece programas de prácticas en empresas de cualquier sector, con el que se establecen convenios de colaboración privados, como la cooperación que hemos establecido con la empresa turística de cruceros MSC.
Durante el 2022 hemos vivido cosas increíbles en la Fundación NPH. Niños, niñas y jóvenes que cada día crecen en esta gran familia que es NPH, familias empoderadas gracias a los programas comunitarios y un año donde hemos continuado luchando porque los derechos de la infancia más vulnerable se cumplan.
Todos estos logros, retos, transformaciones y actividades las compartimos, como parte de nuestro compromiso de transparencia, en la memoria anual de 2022 de la Fundación NPH. Como cada año, ponemos a disposición de socios, padrinos, donantes y alianzas el trabajo que la Fundación NPH ha realizado desde España durante el año 2022 para los programas de México, Honduras, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, República Dominicana, Haití, Perú y Bolivia.
El director de la Fundación NPH y Presidente de la Asociación Europea de NPH, Xavier Adsarà, empieza la memoria con un mensaje claro de agradecimiento a todas aquellas personas que nos han acompañado durante el 2022: “La sociedad española se ha volcado solidariamente, un año más, con los proyectos de NPH, una organización de desarrollo reconocida por Naciones Unidas como miembro de la sociedad civil que garantiza el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles de la Agenda 2030. Sin lugar a dudas, el carácter solidario de la ciudadanía española (padrinos, donantes, voluntarios, medios de comunicación, etc.) ha contribuido en el último año a que desde NPH podamos seguir cambiando historias y mejorando vidas. Gracias. Pero sigamos caminando juntos. Contamos con vosotros en el 2023 y en los años venideros.”
Sin lugar a dudas, el mayor reto al que se enfrenta es el de un entorno incierto motivado por cuestiones políticas, sociales, económicas y medio ambientales a nivel global, que está provocando una mayor brecha social entre los países desarrollados del Norte y los países en desarrollo del Sur. En 2023 queremos seguir cambiando historia con el apoyo de todos juntos.
Logros 2022
Durante el 2022 nuestros logros han sido muchísimos, contamos con el apoyo y confianza de 416 padrinos, 204 socios colaboradores apoyando programas y 55 alianzas con diferentes empresas y asociaciones comprometidas con nuestro trabajo.
Transparencia
Como parte de nuestro compromiso de transparencia, se pueden consultar nuestras cuentas, las cuales sometemos a un proceso de auditoría externa y al control de NPH Internacional, las hacemos públicas y las depositamos en el Ministerio del Interior.
En 2022 las aportaciones de socios, donantes, padrinos y empresas supusieron el 86 % del total de nuestros ingresos, donaciones en especie y eventos supusieron el 10% y las subvenciones concedidas por diferentes administraciones públicas, el 4% restante.
De estos fondos, el 76% se destinaron directamente a los programas desarrollados por NPH en América Latina y el Caribe. El 13% se dedicó a acciones de captación de recursos y sensibilización de la sociedad española, y el 11% cubrió los gastos administrativos y de gestión de la fundación.
Gracias a los padrinos, a las personas socias, a los ayuntamientos y colegios colaboradores, a las empresas y fundaciones que confían en nuestro trabajo, y a los voluntarios que nos apoyan siempre en lo que necesitamos. También a las personas que nos siguen y apoyan en redes sociales, a las que se acercan para conocer nuestro trabajo y a las que hacen donativos cuando estalla cualquier conflicto o emergencia humanitaria. Juntos conseguimos que la infancia más desprotegida en América Latina y el Caribe pueda tener un presente y un futuro mejor.
Stephanie* llegó a NPH Honduras con 5 años junto con sus dos hermanos, ahora con 11 años y tras 6 años en la familia de NPH, vive en casa de su abuela y ha empezado una escuela nueva.
Stephanie enseña sus notas orgullosa
Stephanie y sus dos hermanos mayores recibieron la opción de formar parte del programa de reintegración familiar de NPH, que ayuda a niños y niñas a regresar con miembros de su familia biológica sin sacrificar el cuidado, el amor y los recursos ofrecidos en NPH. Una de las preocupaciones de NPH es continuar monitoreando el bienestar del niño una vez se ha reintegrado, ya que un cambio radical como este puede afectar emocionalmente, pero también se puede reflejar en el rendimiento escolar, por ejemplo.
«Cuando los niños pasan por un cambio tan grande, es normal necesitar un año para adaptarse a las que cosas como la educación o incluso las propias emociones de uno mismo» – Como jefa del departamento de trabajo social de NPH Honduras, Nidia Rodas no es ajena a ver cómo un nuevo hogar afecta la educación de un niño o niña. «En 2014 por ejemplo, tuvimos que acoger a una docena de niños a la vez que habían sido desplazados de un centro gubernamental«, recuerda, «la transición fue difícil, muchos de ellos su segundo año en nuestra escuela fue drásticamente mejor que su primer. Los cambios de entorno pueden afectar mucho«.
Eso es lo que hace que Stephanie destaque. Stephanie ahora estudia bajo árboles de mango en el patio trasero de su casa, sigue esforzándose para que sus notas sigan siendo altas y así poder continuar con su educación en un futuro.
¿Y en términos de comportamiento? Stephanie sigue siendo tan genuina ahora como lo era cuando vivía con NPH. «Nunca hemos tenido problemas con su comportamiento«, dice el profesor José de su nueva escuela. «Al principio, definitivamente estaba a la defensiva, siendo alumna nueva. Pero ha demostrado que hace amigos muy fácilmente, es amigable y se ajustó rápidamente«.
Rafa (psicólogo) y Maylin (trabajadora social) se ponen al día con Stephanie tras su primer mes viviendo con sus abuelos.
En NPH, Stephanie vivía con un grupo de niñas con las que caminaba a la escuela, comía, estudiaba y pasaba el tiempo libre. Ahora, Stephanie vive con su abuela, abuelo, dos hermanos mayores, una hermana mayor y un tío y una tía. Stephanie ama su nueva vida. «Las clases son fáciles para mí. Tengo muy buenos profesores que explican bien el material y muchos amigos en mi clase. Vivir en casa es muy bonito. Comemos, cocinamos, estudiamos, jugamos, hacemos tareas, me lo paso muy bien.» Su clase favorita es la que cree que es la más difícil, las matemáticas e incluso con solo 11 años, ya sabe que quiere convertirse en abogada.
La facultad de derecho está muy lejos, pero por ahora, el programa UnaFamilia Unidad, es un programa de reintegración familiar de NPH la apoya en cada paso. Y aunque su familia biológica ahora puede estar más involucrada en sus sueños y sus estudios, no significa que su familia de NPH la haya dejado atrás, todo lo contrario.
Es a través de NPH que Stephanie puede continuar trabajando hacia la facultad de derecho. Recibe una beca al comienzo de cada año para cubrir la matrícula, los materiales escolares y otros costos anuales básicos. NPH también viene a visitarla cada mes, ya que los trabajadores sociales y los psicólogos hacen chequeos para asegurarse de que todos, incluidos los miembros de la familia de Stephanie, estén bien física y mentalmente. Como parte de esas visitas, se otorga una beca mensual a Stephanie para continuar ayudando a cubrir los costos de las comidas escolares, el transporte y otras necesidades más pequeñas.
Stephanie junto con sus dos hermanos quienes también vivían en NPH Honduras, ahora posan en la parte de atrás de casa de sus abuelos donde viven juntos.
Stephanie todavía tiene un largo camino por recorrer, pero junto sus dos familias y su esfuerzo su futuro es un camino mucho abierto de oportunidades.
El programa de NPH UnaFamilia Unida apoya a los niños que han sido reintegrados con sus familias después de recibir el cuidado de NPH. Este esfuerzo garantiza una solución a largo plazo para los niños y familias, una promesa de apoyo continuo para que puedan alcanzar su máximo potencial en su ambiente familiar. NPH acompaña a los niños y las familias a través del proceso legal, audiencias judiciales y procedimientos oficiales que la ley local requiere. Cuando las autoridades locales aprueban la reintegración familiar, se ofrece apoyo multidisciplinario a los niños y familias por parte de trabajadores sociales, psicólogos y personal médico para realizar con cuidado el proceso en el mejor interés del niño. El personal de NPH prepara a las familias para conocer mejor las circunstancias de cada niño. Desde 2017 se han reintegrado a más de 100 niños.
*Todos los nombres de este artículo son seudónimos para proteger la identidad de los menores.
Merche Carasso forma parte de la familia de la Fundación NPH desde 2011 cuando se convirtió en madrina por primera vez de una niña en Haití. Ahora su familia ha aumentado y ya son 4 niños en total que apadrina, tres de ellos en Guatemala. Aquí explica su experiencia.
Merche con su ahijado en NPH Guatemala
Soy madrina de NPH desde 2011. Empecé a colaborar con la Fundación apadrinando a una niña de NPH Haití, a raíz del terrible terremoto que sufrió este país. Actualmente soy madrina además de tres niños de NPH Guatemala.
El pasado octubre tuve la inmensa alegría de viajar a Guatemala para conocer a mis ahijados. De hecho, cuando llegué apadrinaba a uno de ellos y allí decidí apadrinar a otros dos pequeños que acababan de llegar y todavía no tenían padrinos.
La primera impresión al llegar fue de grato asombro al ver lo precioso que es el hogar, en medio de un entorno de naturaleza, la escuela con modernas instalaciones y métodos educativos avanzados como Montessori, las casas donde viven los niños, el inmenso campo de fútbol…
Estudiantes de la escuela primaria de NPH Guatemala jugando en el exterior
Fue una experiencia cargada de emociones muy intensas: poder pasar un tiempo con ellos charlando de sus cosas, de cómo les va el colegio y qué les gusta hacer, jugar con ellos, compartir una comida o una cena con los mayores, participar en sus celebraciones, ver la enorme alegría en sus caras por recibir nuestra visita.
Pero sobre todo emociona comprobar lo felices y cuidados que están los niños, en un entorno seguro. Ellos coinciden en decir que NPH les ha proporcionado un hogar y una familia. Pero también conocer sus realidades tan duras y a veces dolorosas y comprobar que allí son felices y que se les abre un mundo de oportunidades. NPH les ofrece un futuro.
Merche abrazando a sus dos ahijados en NPH Guatemala
Emociona también conocer al equipo de profesores, educadores, tías y tíos cuidadores y a todo el personal y comprobar la gran labor que realizan, y por supuesto, el grupo con el que viajamos y al que esta experiencia nos ha unido con fuerza.
Ya estoy deseando volver. De momento me conformo con las cartas que intercambiamos con mis ahijados con inmensa ilusión.
APADRINA Y AYUDA A CAMBIAR LA VIDA DE UN NIÑO
Merche es una de los más de 400 padrinos que forman parte de la Fundación NPH en la actualidad, gracias a los padrinos ayudamos a cubrir las necesidades básicas de los niños y niñas que forman parte de nuestros programas. Educación, alimentación, atención médica son derechos básicos que todo niños debería tener, y desde la Fundación NPH es nuestra prioridad que se haga desde el amor y un entorno familiar para que esos niños y niñas puedan crecer con valores positivos y desarrollarse. ¡Sí quiero convertirme en padrino!
Esta mañana nos hemos despertado con la importante entrevista de NPH en La Contra de La Vanguardia, que pone de relieve el drama que está viviendo Haití en estos últimos tiempos, así como la importante labor humanitaria que NPH desarrolla en el país desde 1987.
La entrevista que concede la Dra. Pascale Gassant, directora del Hospital Pediátrico St. Damien, coincide con la campaña informativa que desde la Fundación NPH lanzamos este mes de agosto, en plenas vacaciones de verano, para concienciar sobre la crisis que está viviendo Haití.
La Dra. Pascale Gassant visitó Madrid y Barcelona con motivo de la celebración de los 20 años de la Fundación NPH. En su visita aprovecharon para atender a medios españoles, visitar organizaciones que apoyan el hospital y atender la cena benéfica por los 20 años de la Fundación NPH en España.
Gracias a vuestras generosas aportaciones hemos superado los 13.000€ para adquirir alimentos, medicinas, agua y diésel, para atender a los enfermos y heridos de guerra que acuden a nuestros hospitales St. Damien y St. Luc. 🏥
⚠️ Los asesinatos, los secuestros y la violencia sexual cometidos por más de 200 grupos criminales extremadamente violentos en Pto. Príncipe y alrededores, siguen creciendo, pero con vuestras colaboraciones, podremos seguir en Haití, atendiendo los derechos humanos de los más vulnerables.
La Fundación NPH ofrece una respuesta urgente ante la escalada de la crisis y abusos cometidos por grupos criminales, donde más del 50% de la población haitiana padece hambre aguda, además de esclavitud y explotación.
El Hospital Pediátrico St. Damien sigue operando en Haití, a pesar de estar ubicado en una de las zonas más conflictivas de Pto. Principe. Los trabajadores arriesgan su vida cada día para ir a trabajar, y como explica la Dra. Gassant: «A veces, cuando hay enfrentamientos tenemos que quedarnos dos o tres días«. El Hospital atiende a más de 80.000 niños vulnerables cada año, y es el único hospital en Haití con un departamento oncológico.
¿Quieres apoyar al Hospital Pediátrico St. Damien? Con 10€ al mes apoyas el tratamiento de niños y niñas que acuden enfermos al hospital, así como las necesidades básicas para mantenerlo abierto, energía para los generadores, agua limpia y medicinas.
UNICEF reporta que, en los primeros seis meses de 2023, se han reportado casi 300 casos de secuestro, el triple que en 2021. En la mayoría de los casos, los niños y las mujeres son secuestrados por grupos armados y se usan para ganancias financieras o tácticas. Las víctimas que logran regresar a casa lidian con profundas cicatrices físicas y psicológicas, posiblemente durante muchos años.
La situación general en Haití es catastrófica. Hoy, aproximadamente 5,2 millones de personas, o cerca de la mitad de toda la población, requieren asistencia humanitaria, incluidos casi tres millones de niños. A medida que la violencia continúa devastando vidas inocentes, la Fundación NPH se mantiene firme en su compromiso de brindar ayuda crítica y apoyo a los niños y niñas de Haití que se ven afectados por esta crisis humanitaria.
Una de las personas que vive el día a día de la crisis es Gena Heraty, quien hace 30 años se fue a Haití para empezar el proyecto de necesidades especiales. Gena lidera un programa que incluye un hogar residencial para niños y adultos con discapacidad, centros de rehabilitación para niños, adultos y sus familias, educación y atención social y el único centro de formación en terapia de Haití.
ENTREVISTA A GENA EN RADIO RTE
Hace unas semanas Gena fue entrevistada en RTE Radio, una estación popular de Irlanda, durante una visita breve a su país. Las desgarradoras palabras de Gena muestran un Haití sumido en una situación de violencia constante.
>Tu historia es extraordinaria, explícanos un poco como llegas a Haití con solo 23 años
Siempre me intereso poder ir a algún lugar y hacer cooperación al desarrollo, aunque no estaba segura de donde podía ir. Cuando finalice mis estudios en la Universidad de Limerick, me involucre con una organización en Irlanda y me sugirieron hacer un voluntariado con ellos en un Centro Comunitario llamado Dublin Simon Community, y me encantó. Mientras estaba en este voluntariado estuve buscando oportunidades en otras partes.
Crecí en una parte rural de Irlanda, allí siempre teníamos revistas y misionarios que venían nuestras comunidades, y desde joven siempre supe que era algo que me gustaría hacer.
>¿De dónde eres exactamente?
Soy de Carrarevaugh, una pequeña zona del condado de Mayo. Crecí en una granja, recuerdo una infancia muy bonita con mis 11 hermanos.
>¿Eres la hermana mayor?
Soy el número 10
>Eventualmente acabas en Haití cuidando de niños con necesidades especiales, ¿cómo llegas allí?
La organización en la que trabajo se llama Nuestros Pequeños Hermanos (NPH). Cuando estaba en Dublín, una de las voluntarias había vuelto a pasar sus vacaciones en Dublín y me explicó “tenemos un hogar con niños que han sido abandonados, niños que han vivido situaciones muy difíciles, y tenemos niños con discapacidad y nos gustaría tener un hogar para ellos”. Me preguntó si me gustaría irme a trabajar con ellos, y le dije un rotundo sí, aunque no tenía experiencia.
Llegué a Haití, conocí a los niños, y desde el primer día supe que ese iba a ser mi hogar.
Los niños con discapacidad son abandonados, normalmente en hospitales. En Haití no hay servicios sociales. Imagina una familia con un niño con discapacidad grave sin acceso a servicios médicos, sin silla de ruedas, sin ayuda… así que muchas veces son abandonados. Pero no los abandonan porque los padres no les importe, sino porque no tienen los recursos necesarios.
Muchos de estos niños acaban en nuestra organización. El programa empezó a crecer y también empezamos a ofrecer más servicios para los padres. Mi regla desde el principio fue “¿si estuviera en la piel de estos niños, que me gustaría?” y con la respuesta hemos ido ampliando los servicios educacionales, de rehabilitación, servicios médicos.
>¿Cómo se financia el trabajo que hacéis, especialmente con la situación en Haití?
Para poner en contexto la situación de Haití, es un país que nunca ha tenido un gobierno estable o un gobierno que funcione como esperamos desde Europa que un gobierno funcione. Así que no recibimos nada del gobierno de Haití, para hacerte una idea, el gobierno ni siquiera financia sus propios hospitales.
Nos financiamos con las aportaciones de varios países que recaudan fondos para NPH, donaciones de Irlanda, de Europa, de Estados Unidos. Cuando yo vuelvo a Irlanda siempre hay gente que me ayuda con donaciones y siempre quedo sorprendida con la generosidad de la gente, especialmente cuando vuelvo a mi pueblo. Muchos han estado ayudando en cada paso que he dado, y es fantástico sentir el apoyo de estas personas cuando estoy en Haití.
>¿Hay alguna oportunidad de grupos de ayuda que pueden ir?
Solíamos recibir a voluntarios, grupos magníficos que venían a ayudarnos, pero actualmente la situación es tan complicada y peligrosa que no podemos recibirlos, no podemos garantizar su seguridad. Así que desde hace un tiempo no hemos podido recibir a ningún grupo de voluntarios.
>Hace poco escribiste un texto que se titulaba “es imposible hablar de Haití” donde describes algunas de las horribles situaciones que estáis viviendo allí, los secuestros y asesinatos.
Primero de todo no me gusta presentar a Haití con esta connotación negativa, hay tantas cosas positivas que también pasan allí, pero la realidad de las personas con las que trabajo diariamente es terrorífica en este momento. En los últimos dos años, hay pandillas (gangs) que están controlando el país, y están fuertemente armadas. Han tomado el control de muchas áreas, cuando llegan a una comunidad despliegan terror, queman casas…
Mucha gente tiene que huir en mitad de la noche con sus hijos sin ningún sitio a donde ir, ¿dónde vas cuándo no tienes ningún sitio a dónde ir? A veces, llegan a casa de un familiar, pero sin absolutamente nada, porque se han quedado sin casa y sin su comunidad.
La otra realidad es que actualmente hay más secuestros en Haití que en cualquier otro sitio del mundo. Mucha de la población está traumatizada, cuando sales a trabajar o sales de tu casa no sabes si sobrevivirás a ese día, es una constante preocupación por tus seres queridos. Todo el mundo ha visto o tiene a alguien que ha sido secuestrado, asesinado, amenazado con armas. Conocemos a gente que han secuestrado y todavía no han sido liberadas.
Me preocupa la seguridad de la gente con la que trabajo, no me preocupa mi seguridad en concreto, aunque sé que también me puede pasar algo. Pero no puedo dejar que me supere porque no podría hacer mi trabajo.
Tenemos un programa en las montañas de Kenskoff y un centro de rehabilitación a unas dos horas cerca de la capital, cuando me subo al coche para ir de un programa al otro soy consciente de que puede pasar cualquier cosa. Somos lo más cuidadosos posible, si sabemos que han reportado disparos en un área, por ejemplo, no vamos allí.
Pero mi preocupación constante es con los trabajadores que están afuera todo el día, yo puedo decidir quedarme en el hogar de Kenskoff sin salir a los otros programas, pero los trabajadores que tenemos en el centro de rehabilitación tiene que ir y venir cada día. Muchos de ellos han sido apuntados con armas directamente, y eso te traumatiza.
>¿Cómo es ir a la escuela para los niños?
Horrible, estar en clase oyendo disparos constantemente, hacer el camino a la escuela con miedo. Las escuelas cierran y abren con frecuencia sus instalaciones.
>Hay historias diarias que son impensable ¿puedes compartir la historia de la madre con una bolsa de arroz en el autobús?
Los fines de semana hay mercados y hay muchas mujeres que van a vender sus pequeñas cosechas y conseguir otros productos básicos que no siembran en sus pequeños huertos.
En una de las áreas que está controlada por una de las gangs, pararon un autobús, apuntaron a todos los pasajeros con armas para quedarse con toda la mercancía de la gente. Una de las mujeres tenía una bolsa con arroz, levantó las manos y les dijo “¿cómo voy a poder alimentar a mis hijos ahora?” y simplemente la dispararon.
Es una historia horrible, lo peor es que estas historias se repiten cada día. Ayer mismo, uno de nuestros estudiantes fue asesinado en su comunidad, hemos llegado al punto de que es imposible contabilizar todos los asesinatos. Según la UN hay más personas asesinadas en Haití que en Ucrania ahora mismo.
>¿Cuándo vuelves a Irlanda como en este momento, tienes la sensación de estar en otro planeta?
Mi padre solía decir, la mitad del mundo no sabe la realidad de la otra mitad. Entiendo que es todo relativo, la gente de aquí tiene que quejarse de lo que no funciona en su país, es normal.
Pero cuando vives en otras situaciones tienes otra perspectiva. Por ejemplo, hoy hemos venido hasta aquí y ninguna se ha tenido que preocupar por si nos secuestraban o nos asesinaban. No estamos escuchando armas ni disparos, no se puede comparar.
Cuando vuelvo a mi casa en Irlanda aprecio absolutamente todo, estoy agradecida de poder coger un autobús, de la naturaleza, de una cantidad de cosas que no apreciaba antes, porque te das cuenta que no puedes dar por hecho nada.
Me encanta volver, pero no me quiero quedar aquí. El día antes de volver a Haití estoy igual de emocionada que la primera vez que volé allí. Amo lo que hago, amo a los niños y a las personas con las que trabajo.
>Por eso mucha gente te describe como una santa, si vivieras aquí tendrías una vida más fácil.
Pero no sería igual de feliz, la suerte en la vida es encontrar algo que disfrutes hacer y te guste. No me considero una santa, me considero una persona con suerte de haber encontrado algo en la vida que me guste y me llene tanto como lo que hago, y además estoy ayudando a la gente. Ver el progreso que tiene el trabajo que hacemos con los niños discapacitados es precioso.
>Los verdaderos santos son mis compañeros, los trabajadores, ellos son los que cada día se arriesgan y dan todo su corazón. Claro que, en comparación con Irlanda, mi vida está más en peligro, pero en comparación con los hombres y mujeres con los que trabajo, no. Imagina ser un niño con discapacidad en medio de esta crisis, es complicadísimo. Ellos son los que me inspiran cada día, y me dan la fuerza de seguir adelante.
Ante las violaciones de los derechos de los pueblos indígenas del mundo cada 9 de agosto Naciones Unidas recuerda que los pueblos indígenas tienen derechos a tomar sus propias decisiones y llevarlas a cado de manera significativa y culturalmente apropiada para ellos. Por eso hoy, queremos compartir el testimonio de una de las profesoras de cultura maya que trabaja en NPH Guatemala.
Florinda es la profesora de cultura e idioma maya en NPH Guatemala, creció en un pueblo llamado San Juan Comalapa, un municipio en el departamento de Chimaltenango. El pueblo se llama chi-xot en su idioma indígena, que significa ‘comal‘ en español.
Comal es una plancha hecha de arenisca o barro que se usa para cocinar tortillas. Florinda aprendió el idioma de Kaqchikel desde la infancia en casa de sus padres, continuó aprendiendo en una escuela bilingüe y continuó persiguiendo sus intereses al estudiar la cultura maya y el idioma Kaqchikel en la Universidad Maya Kaqchikel. Desde 2012, Florinda ha estado enseñando el idioma Kaqchikel en la Escuela de NPH Guatemala y también trabaja en la biblioteca de la escuela.
Cuando le preguntamos por qué es importante que ella enseñe el idioma maya Kaqchikel, Florinda dice: “Es importante para nuestras generaciones más jóvenes conocer las raíces de dónde venimos. La visión Cosmo Maya representa la base fundamental de los seres humanos. No debemos olvidar la riqueza de nuestra cultura antigua, los vestidos, la comida, las costumbres y los valores que logramos”.
Según la UNESCO, en 2020 se estimaba que el 43% de los 6.000 idiomas que se hablan en el mundo estaban en peligro de extinción. Más aún, según este organismo unos pocos centenares de idiomas se han podido incorporar a los sistemas educativos formales y menos de cien son los que predominan en los medios digitales. Según las Naciones Unidas, más del 50% de las lenguas del mundo se habrán extinguido en 2100 y la mayor parte de las lenguas que se extinguirán serán indígenas.
América Latina es una zona de alta diversidad cultural pero varios idiomas indígenas se están perdiendo. En la región habitan aproximadamente poco más de 800 pueblos indígenas. Sin embargo, sólo se hablan 560 idiomas indígenas. El Banco Mundialestima que cerca del 26% de los idiomas indígenas se encuentran en peligro de extinción.
En sus clases, Florinda no solo enseña sobre los antepasados, o que Guatemala era territorio de tribus y reinos, sino que también enseña los valores de la cultura, como compartir y ayudar. Los antepasados de Guatemala respetaban primero a su familia y tribu, y también sabían respetar la naturaleza que para ellos es vida; El agua es vida, el fuego es vida, el viento y la tierra son vida. También es interesante que los niños sepan que muchas personas todavía hablan kaqchikel en las calles y en los mercados.
La profesora Florinda ofrece clases de cultura maya e idioma Kaqchikel a tres grados diferentes: escuela Montessori preprimario, escuela primaria y escuela básica, de dos a tres veces por semana. Gracias a Florinda, los estudiantes están aprendiendo de dónde vienen y parte de la cultura guatemalteca, mientras que al mismo tiempo aprenden sobre los valores fundamentales que forman una sociedad pacífica con respecto a los demás y de nuestros recursos naturales.
Según un estudio sobre los idiomas indígenas en Guatemala, de los 22 idiomas indígenas que se hablan en el país, hay 6 idiomas que muestran un alto grado de riesgo de perderse. Estos idiomas son el Popti’, el Kaqchikel, el Mopan, el Poqomam, el Sakapulteko y el Sipakapense.
Con la pérdida de una lengua no sólo se pierde un código de comunicación, también se pierde un importante conocimiento de un pueblo y una parte insustituible del ADN de la humanidad. Por eso en NPH nos preocupamos por promocionar el uso de las lenguas indígenas como en la escuela de NPH Guatemala del que se benefician más de 300 niños, de tener libros y materiales en idioma Kaqchikel disponible para los niños y los trabajadores. Además queremos incrementar el autoestima y reforzar la identidad cultural de nuestros trabajadores y niños, por ejemplo la vestimenta maya es una parte esencial de la cultura y es parte del día a día de muchos de los trabajadores de nuestra escuela y centros comunitarios, igual que es parte del día a día de otros trabajadores vestirse con pantalones y camiseta.
Como menciona la UN, en la actualidad, las poblaciones autóctonas se encuentran sin duda entre las poblaciones más vulnerables y perjudicadas del mundo. La comunidad internacional reconoce ahora que se necesitan medidas especiales para proteger sus derechos y mantener sus culturas y formas de vida. Para dar a conocer las necesidades de estos grupos de población, cada 9 de agosto se conmemora el Día Internacional de los Pueblos Indígenas en reconocimiento a la primera reunión de trabajo de las Naciones Unidas sobre la población Indígena que tuvo lugar en Ginebra en 1982.